A petición del Señor Furiase, seguimos desmontando las falacias de la publicidad on line.
Cualquier cancamusero o gurulollas de turno, intentará vendernos la publicidad en la web como algo inteligente, que dependiendo de la temática tratada por el contenido, se adapta para llegar mejor al target. Se supone que Google usa tecnología semántica capaz de interpretar de lo que se está hablando en la web en la que inserta su publicidad, en base a los datos de la IP, y del mismo contenido de la página web. No hace falta más que navegar un rato para darse cuenta de que los que intentan vendernos esa idea, en realidad no venden más que humo y cancamusa.
Veamos algunos ejemplos ilustrativos.

1) Publicidad en xataka.com, bastión del gurulollas Julio Alonso:
publicidad Xataka

Como vemos, Google inserta un banner en un post sobre el Amazon Kindle, anunciando una especie de juego para averiguar tu Cociente Intelectual, ofreciendo para “picar” al inepto que debe hacer clic, el de Angelina Jolie. Supongo que se trata de eso, porque el banner parece estar en alemán, pese a que no me encuentro en Alemania (se ve que la tecnología de Google para averiguar dónde está el usuario, falla más que una escopeta de feria). Por tanto, dos mitos al suelo de una tacada: la geolocalización por IP es una basura, y no se puede pretender por tanto, tener información de localización del target. Y segundo, eso de que la publicidad se adapta a la temática…pues como que no, a menos que las tetas de Angelina Jolie tengan algo que ver con Amazon (todo es ponerle un poco de creatividad, claro).

2) Publicidad del blog para tecnología de la PYME del gurulollas de Alonso y Weblogs SL:

Publicidad pymesPara el que no tenga la paciencia de leerlo, el post va de la documentación de procesos en diagramas de flujo. Pues bien, como veis el banner de Google va del puto juego de la muerte, sí, ese que molesta tanto cuando haces clic, sí, ese que llamará la atención de toda la oficina si estás trabajando debido a su irritante audio. No contentos con ofrecernos algo totalmente irrelevante, encima, tienen que incitarnos a clicar en algo que pone de los nervios. Sí señor, eso es respeto por la “comunidad” de la que tanto alardea Weblogs SL. Uno va buscando información sobre PYMES, y se pretende que haga clic en un banner tocacojones, en spam, como en los comienzos de Internet. Por supuesto en alemán. No, no sé alemán, no, no estoy en Alemania.

3) Publicidad de Google en burbuja.info. El post habla sobre el controvertido economista Santiago Niño Becerra. La publicidad, intenta vendernos un apartamento en Santiago de Compostela. Pera hay que reconocer, que por lo menos esta vez está en Español:

Google adsenseNo hay más preguntas, señoría.

clickfraud botnetDos noticias con un mismo tema, The evolution of clickfraud: massive chinese Operation DormRing1 uncoveredBotnet caught red handed stealing from Google permiten hacerse una idea de la evolución de las actividades fraudulentas en la web. Inicialmente dedicadas al envío de mensajes de spam, las botnets parecen estar especializándose en negocios más rentables, fundamentalmente alquiler para ataques DDoS y para click fraud.

Los métodos son claros: crear redes que distribuyen los clics desde infinidad de direcciones IP diferentes sobre páginas creadas con publicidad pay-per-click de distintas redes o sobre páginas legítimas con publicidad de un competidor, o bien generar páginas falsas con resultados de búsquedas en las que se insertan anuncios manipulados. En cualquiera de los dos casos, los perdedores son los anunciantes, que ven como una parte de su presupuesto se desperdicia en clics de calidad nula completamente infructuosos, que jamás acaban desencadenando una venta.

Algunas redes de este tipo, como ClickBot, descubierta en el año 2006, estaban integradas en el momento de su desmantelamiento por más de cien mil máquinas, cada una de las cuales generaba un clic en un anuncio cada quince minutos. El problema tiene ya suficiente incidencia como para que existan ya empresas dedicadas a intentar reconocer pautas e indicios que permitan cualificar el tráfico que recibe la publicidad. Las tipologías son variadas: los llamados click fraud farmers utilizan redes en muchas ocasiones no automatizadas, procedentes de países con bajos niveles de renta, y que habitualmente simulan pautas legítimas de navegación que no se limitan al simple clic, sino que recorren algunas páginas de la web. Los esquemas piramidales desarrollan redes también con intervención humana, que ofrecen a los participantes pagos de un centavo por cada página en la que hagan clic y permanezcan unos treinta segundos, y cantidades proporcionales en función de los clics que generen las personas que cada uno ha introducido en la red. Un tercer esquema más sofisticado es el del lavado de dinero, en el que un intermediario se registra como participante en una red, genera páginas con contenido generalmente copiado de otros sitios en las que sitúan anuncios, y utilizan botnets para simular clics en ellos. En el escalón más elevado de la escala evolutiva tenemos los kits automatizados, que posibilitan el escalado del proceso: las páginas son creadas y rellenadas automáticamente, y las secuencias de clics se generan en pautas aleatorias para simular un tráfico normal, haciendo muy difícil la detección.

Para reconocer y caracterizar el click fraud, los anunciantes tienen que monitorizar de manera muy cuidadosa los cambios en las estadísticas de rendimiento de las campañas, chequear listas de direcciones IP para asignarlas con secuencias de conversión nulas, bloquear las fuentes de tráfico que ofrezcan prestaciones de conversión llamativamente bajas, geolocalizar el tráfico entrante conforme al mercado esperado, y tener especial cuidado con los términos con valor elevado, que suelen ser objetivos más habituales. El desarrollo de este tipo de esquemas supone un reto importante para las redes de publicidad y para los anunciantes, y nos da una idea del nivel de evolución de la economía de la atención, para igualarse con la convencional también, como no, en su nivel de actividad fraudulenta.

Como caso práctico complementario al artículo anterior sobre la publicidad on line, me gustaría analizar a Social Media SL. La citada empresa aglutina a dos de los grandes candidatos a gurulollas-hipócritas de todos los tiempos: Julio Alonso (fundador de Weblogs SL, germen de Social Media) y nuestro querido Donen Rike (que facilita su “soporte” para la publicidad que la citada compañía vende).

Paseándonos por las páginas de su web, y sin demasiado esfuerzo, ya encontramos la primera incongruencia:

Economía-DansEl blog de Donen Rike está clasificado en la sección de…¡Economía! ¡Viva la segmentación orientada al target! El blog de un biólogo que escribe de tecnología sin tener ni puta idea es considerado como información económica. Las nuevas posibilidades de segmentación de la web 2.0 trabajando al 100%, con un par.

Pero no acaban aquí las sorpresas. Si nos vamos, digamos, al “análisis” del perfil de Genbeta (blog de Weblogs SL dedicado al software), nos encontramos con la siguiente información:

Audiencia GenbetaLos datos de audiencia por edades están basados en una entrevista a…¡168 personas! Una muestra significativa, por lo que parece, según Nielsen. Impresionante.

Y esto es lo que intentan vendernos como la publicidad del futuro, como la publicidad que tiene una capacidad de llegar al target con una precisión que los demás medios no pueden ni soñar…¡y todo se basa en entrevistas a un puñado de usuarios! Yo no sé si será la publicidad del futuro…pero lo que es del presente…

oldTVLa televisión ya no es la reina de la tarta publicitaria. Leo en The Guardian que el Reino Unido se ha convertido en la primera de las grandes economías mundiales en la que Internet supera a la televisión como canal publicitario. Tras un crecimiento anual del 4.6% medido entre el primer semestre de 2008 y el de 2009, la inversión publicitaria en Internet ha alcanzado los 1.750 millones de libras, un 23,5% del total de los presupuestos publicitarios. En el mismo período de tiempo, la televisión cayó un 17% para situarse en los 1.600 millones de libras, lo que supone un 21.9% de cuota de mercado. En Dinamarca, una economía más pequeña y con menor valor como referencia, la inversión publicitaria en Internet superó a la realizada en televisión por primera vez durante el segundo semestre del pasado 2008.

La televisión ha sido el soporte publicitario más importante durante los últimos cincuenta años. Internet la ha superado en poco más de una década, un momento que se calculaba que tendría lugar a finales de este año, pero que la crisis económica ha contribuido a adelantar en seis meses. Según los datos de la IAB, del total de 1.750 millones de libras invertidas en publicidad online, un 60% lo ha sido en publicidad en buscadores, hasta un total de 1.050 millones, lo que supone un crecimiento del 6.8%. Los clasificados en la red experimentaron un crecimiento del 10.6% hasta situarse en 385 millones de libras, un 22% del total de publicidad online, mientras que la publicidad de display descendió un 5.2% hasta los 316 millones y medio, un 18%, un porcentaje que veremos crecer mucho a medida que vayan apartándose vicios del pasado y evolucionemos hacia formatos con más valor añadido y adaptados al medio.

Una evolución de mercado que veremos paralelizarse progresivamente en otros mercados: la cuestión es tan sencilla como la elección entre un canal unidireccional y otro bidireccional. El que el segundo crezca más que el primero es simplemente una cuestión de penetración de uno frente al otro, y de madurez del mercado publicitario. A medida que el uso de Internet alcanza cada vez más segmentos demográficos en la población, los anunciantes van dándose cuenta de que un canal ofrece más posibilidades que el otro, y operan en consecuencia: la publicidad en la red permite segmentaciones infinitamente mejores, impactos de mucha mejor calidad, mediciones extremadamente más fieles y respuestas en muchos casos inmediatas, además de permitir la entrada de anunciantes de todo tipo, incluso los más pequeños: superar a una televisión cuyos formatos no han evolucionado prácticamente nada desde sus inicios y en la que tanto la cualificación de la audiencia como la medición de resultados se realizan mediante muestreos era, simplemente, una cuestión de tiempo y de lógica.

Nuestros gurulollas favoritos se esfuerzan día a día por mostrarnos la viabilidad de sus modelos de negocio, casi todos ellos basados en menor o mayor medida en el concepto de la publicidad on line, la publicidad en la web, en los blogs, en definitiva, la publicidad 2.0. Entrada tras entrada de sus blogs, intentan convencernos de las excelencias del nuevo modelo publicitario. Que si se adapta mejor al target, que si es una maravilla en cuanto a la segmentación, que si garantiza un mejor retorno de la inversión publicitaria, que si es la publicidad del futuro, que silos medios tradicionales no se enteran de nada, que si que cuando que se den cuenta las empresas del chollo que representa la publicidad en sus medios ya no contratará publicidad tradicional ni el tato, y un larguísimo etcétera que no me cansaré en reproducir. Pero…¿en que han quedado todas estas promesas de revolución en el mercado de la publicidad? Pues en mi opinión, hasta ahora, no en demasiado. O no en mucho más de lo que fueron en el principio. O no en más de lo que alguien con dos dedos de frente pudo imaginar que serían desde el principio. Porque, sin ánimo de ser exhaustivo, me gustaría enunciar los motivos por los cuales la publicidad en Internet no acaba de despegar, y ni mucho menos alcanzar los niveles que predicaron y predican los gurús de lo 2.0.

  • Los anunciantes no pueden confiar en una publicidad con la que ni siquiera tienen la garantía de si los usuarios van a acabar recibiendo el mensaje. Muchos navegadores bloquean los pop ups, los banner y los contenidos publicitarios sin precisar siquiera la intervención del usuario. ¿Como puede pagar una empresa por algo que ni siquiera está segura de si llegará a su target? Y no es cuestión de penetración, es cuestión de que en muchas ocasiones se paga por nada. Al menos la publicidad tradicional llega a la audiencia (los carteles publicitarios son vistos, la publicidad en la prensa también, a menos que al lector le de por arrancar páginas, en televisión lo mismo, salvo que se haga zapping, algo que han solucionado las cadenas de televisión pactando los cortes publicitarios para hacerlos coincidir en la mayoría de las cadenas a las mismas horas).
  • El usuario ha desarrollado una capacidad para filtar la información no relevante que se le ofrece. ¿Quien presta atención a la publicidad que aparece en los laterales de las webs? Y si esta publicidad aspira a no pasar desapercibida teniendo en cuenta este mecanismo de filtrado, tiene que pasar a colocarse en otro sitio (en medio de la información considerada como relevante por el usuario -intersticiales, pop ups- ). Pero entonces esta publicidad pasa a ser considerada molesta y no deseada por el usuario, es decir, intrusiva. Con lo cual se llega a un bucle sin salida, a una pescadilla que se muerde la cola: si la publicidad es discreta, pasa desapercibida, y si no pasa desapercibida, es intrusiva. Conclusión: el margen para llegar a una publicidad útil para el usuario es muy estrecho y muy difícil de conseguir. Imbéciles como Enrique Dans, se preguntan en entradas como esta por qué los anunciantes están volviendo a la era de la publicidad agresiva del principio de Internet. ¡Pues porque pasada la estupidez de la fiebre de lo gratis total las empresas necesitan un retorno de sus inversiones publicitarias, y que estas no acaben siendo un “pagar por no ser visto”! Sin embargo, muchos se niegan a ver esa evidencia, aunque como siempre no creo que Dans sea tan tonto como para no llegar a esa conclusión, solo que por intereses personales, no le conviene admitirla.
  • La promesa de la “publicidad inteligente y adaptada al target” todavía no es más que eso, una promesa. Para ello solo hace falta escribir una correo en gmail, y despollarse con la publicidad patrocinada de los laterales, que intenta interpretar nuestros intereses en función de las palabras que escribimos en el correo (aparte de que la sensación de ser “espiado” por google no es que sea muy agradable tampoco). Lo mismo cabe decir del los ad-sense de google. Da risa ver como por ejemplo, si intentamos buscar una casa rural en la provincia de León, seguramente google nos muestre publicidad del Seat León. Inteligente y adaptado al target, por los cojones.
  • La publicidad en Internet se ha ido ganando una mala fama en ocasiones merecida, a base de buscar el click fácil que en la mayoría de las ocasiones llevaba a sitios de dudosa procedencia, o que directamente engañaban al usuario, llevándolos a sites que no guardaban la mas mínima relación con el contenido del banner. Y esto van a tener que solucionarlo las agencias con juego limpio, ahora bien, eso no se conseguirá en dos días.
  • La publicidad insertada en la web 2.0 puede entrar en contradicción con el contenido generado por el usuario, irritando con razón a los anunciantes. Cuelgo mi publicidad en Xataka, por decir algo, y a 20 pixeles de mi banner hay un comentario de un usuario poniendo a parir mi producto, la mayoría de las ocasiones sin conocimiento de causa y por la mera afición de llevar la contraria a otros usuarios del blog. ¿Usted como empresa pagaría por eso?.
  • La excesiva segmentación, con el lógico agotamiento y desgaste de algunos soportes, va implicando que aunque se intente adaptar el mensaje y la publicidad al target, este target va a ser cada vez más pequeño. Una red de blog segmenta por temas, de acuerdo. Pero esa misma segmentación le va a hacer imposible llegar a más público “generalista”. Si segmento mucho es posible que mi mensaje llegue a un target más adecuado a mi perfil, pero a costa de que el total de audiencia del target objetivo disminuya constantemente. Las redes de blog, segmentan porque no les queda más remedio. Si quieren maquillar sus estadísticas para mostrar un gráfico creciente de usuarios únicos y páginas vistas, lo único que pueden hacer es añadir blogs temáticos a sus redes (les es muy difícil aumentar la audiencia en los blogs consolidados). Pero eso tiene un límite, que llegará cuando el crecimiento de Internet se estabilice, y ya no les sea posible segmentar más. Entonces llegará el declive de las redes de blog (ahora todavía estan llegando a su valle, en términos generales).
  • Un punto relacionado con el anterior, es que en los datos de audiencia que ofrecen las redes de blogs (por ejemplo Weblogs SL o actualidad blog) se usa el truco de la segmentación infinita para maquillar las estadísticas y mostrar una gráfica “siempre o casi siempre creciente” de audiencias. ¿Cómo se puede comparar el tráfico de por ejemplo, El Mundo, con el de Weblogs SL?. Weblogs es una red de blogs, con blogs de las temáticas más dispares posibles. Es una falacia presentar sus datos de tráfico como un total sumado de la red de blogs. Es hacer un uso interesado de la segmentación. Segmentan para llegar a su target, pero luego suman las audiencias segmentadas. ¿Pero eso cómo se come? Sería como que en los estudios de medios se sumaran las tiradas de Muy Interesante, Hola, Pronto y Más Allá, para concluir que la tirada y audiencia totales de un grupo ficticio que las aglutinara, es la simple suma de las tiradas de las citadas revistas tomadas individualmente.

Por todo ello, cuando reflexiono sobre la publicidad en Internet, llego a la conclusión de que tiene los mismos problemas que la publicidad tradicional de toda la vida: se va a convertir en una lucha por las audiencias, más despiadada si cabe que en los medios tradicionales, debido a la avalancha de información que se genera en Internet, y a la ausencia de barreras de entrada. Por eso, se me viene a la cabeza una frase del ricachón de la burbuja inmobiliaria conocido como “el Pocero”. Una vez este personaje dijo en una entrevista a Carlos Herrera que los periodistas ya no eran periodistas, que se habían convertido en “vendedores de periódicos”. Y tristemente llevaba razón. En el momento en que la publicidad en Internet arranque de verdad (cosa que tarde o temprano hará), Internet ya no estará poblada de bloggers, sino de vendedores de blogs, ni de webmasters, sino de vendedores de webs. Es decir, habrá perdido su independencia para convertirse en un mercado, que servirá a los intereses de los de siempre.

Esa será la revolución 3.0, que nos intentarán vender como siempre, como otra cosa.