apezz

Como vemos en la imágen, el usuario slashizzy, publica la noticia de la anterior entrada en apezz.com, alternativa como todos conocemos al malogrado “Menéame”. Mucho se habló (aquí sin ir más lejos) de las webs que podría funcionar como sustitutos a Menéame, y he de decir que personalmente apezz me parece una web interesante, donde los usuarios pueden encontrar lo que con el tiempo el propio Menéame perdió. Es decir, noticias “filtradas” por los usuarios, lo que se supone hace que la web sirva como un “agregador” de noticias, que selecciona las más interesantes, todo ello por supuesto, a criterio de los propios usuarios. El problema de Menéame fue ni más ni menos que su sistema potenció la aparición de “mafias” de usuarios y administradores, que con sus votos positivos y negativos y haciendo gala de gran chulería y prepotencia, hacían y deshacían a su gusto, sin el menor criterio objetivo, hasta que conseguían ver en portada las noticias que a ellos les parecían merecedoras de ese “honor”. Es el conocido efecto “el gato es mio y me lo follo cuando quiero” también conocido como “efecto señorito de cortijo”. He ahí el problema: cuando se le da poder a alguien, por pequeño y ridículo que sea, ese alguien tiende a usarlo como a él le viene en gana y para los fines que cree conveniente. Y eso, en manos de algunos sujetos con complejo de inferioridad es todo un peligro: se da un efecto de puro sadismo (afortunadamente a una escala ridícula, y en este caso, virtual) por el cual el que detenta ese poder, lo usa simple y llanamente para creerse más importante que los que son víctimas de ese poder. Y eso es lo que no me gustaría ver en apezz. Y lo que no me gusta es ver como se están empezando a dar situaciones que pueden ser el comienzo hacia ese camino que hace unos meses recorrió Menéame.

Y lo digo porque como podemos apreciar en la imagen, la noticia ha sido calificada (no sé por quien) como “SPAM”/ Contenido inapropiado. Y me parece una incoherencia que una página que se dedica a aprovecharse de los enlaces que le suministran los usuarios, pueda considerar que una noticia es SPAM. Pero es lo de siempre, los conceptos unas veces se aplican, otras se interpretan. Y se interpretan según la conveniencia de los que tienen ese pequeño poder para hacerlo. Es también ridículo, por otra parte tener la inocencia de pensar que nadie intentará hacer spam en una web de ese perfil, puesto que es lógico que los propios bloggers sean los que acudan a apezz para promocionar sus respectivas publicaciones.

¿Fue por tanto el caso “Banday” en Menéame una revolución de un conjunto de usuarios descontentos con los administradores o fue sin embargo algo inevitable en webs de este tipo, en las que los enfados y las pequeñas tiranías son algo cosustancial a la propia naturaleza humana?

Yo no tengo la respuesta, pero no tenemos más que esperar para saberla.

meneame-statsFinalmente, Google Trends for Websites ha publicado las estimaciones de Menéame y de los sitios que utilicé como referencia para la comparación el pasado día 1 de Mayo para analizar el efecto de aquella supuesta “rebelión de usuarios” que tuvo lugar en la página el 30 de Abril de 2009. Mi diagnóstico en aquel momento era totalmente claro, y se desmarcaba en gran medida de lo comentado por otras personas: mientras yo afirmaba que allí no había ocurrido absolutamente nada de trascendencia y que las estadísticas futuras del sitio ni lo notarían, la mayor parte de los comentaristas pronosticaban desde el Apocalípsis hasta el Éxodo: desde la catastrófica desaparición de la página, hasta masivas migraciones de usuarios a nuevos sitios competidores que se revelaban repentinamente como lo mejor que se había inventado desde que el pan viene en rebanadas, pasando por clarísimas conspiraciones mías con el responsable de la página y análisis completamente sesgadoscarentes de rigor basados en mi amistad con él.

Pero vamos con la única verdad, la de los datos: en la ilustración de esta entrada (que no es un electrocardiograma aunque lo parezca, sino el gráfico de Google Analytics que recoge las páginas vistas en Menéame entre el 27 de Abril y el 14 de Julio 🙂  la estabilidad, una característica habitual de Menéame, es absoluta. El efecto del día 30 de Abril es un pequeño pico en páginas vistas, tras el cual el nivel retorna a la media de manera inmediata. Un test de diferencia de medias aplicado al mes de Abril frente al de Mayo revela lo mismo que la visualización del gráfico: que no existen diferencias significativas entre ambos meses. En la gráfica estimativa de Google Trends que incluye otros sitios a efectos de comparación, los resultados son razonablemente consistentes: sólo uno de los sitios llega a aparece en la gráfica, y mantiene su evolución a lo largo del período de estudio. Los otros dos sitios, aquellos “grandes beneficiados” hacia los que supuestamente iban a migrar en tropel las miríadas de usuarios descontentos de Menéame no llegan ni a aparecer, o lo hacen de manera puntual. Si bien los datos de Google Trends for Websites deben interpretarse con cierta cautela debido a su carácter estimativo, los resultados son perfectamente consistentes: el resultado de la supuesta “rebelión generalizada”, de aquella “toma de La Bastilla digital”, se restringen únicamente a un mínimo pico de páginas vistas correspondiente al día del incidente, para desaparecer completamente de manera inmediata después. Ni rebelión, ni generalizada. Escandalosa tal vez en el momento debido a la capacidad del sitio para la comunicación instantánea, pero nada más.

Los datos son los datos, y dicen lo que dicen. Curiosamente, en su momento me limité a hacer un análisis aséptico, en el que, además, no pretendía tomar ningún partido. Con Ricardo no llegué ni siquiera a hablar hasta dos días después, cuando le llamé por otro tema no relacionado. Mi análisis se basaba una estimación del número de usuarios presuntamente “rebeldes”, en un análisis de su peso sobre el total de usuarios únicos, y en una observación de la serie temporal de las estadísticas de Menéame y de su coeficiente autorregresivo (es decir, de la dependencia de la serie temporal de sus valores anteriores), algo que llevo a cabo habitualmente de manera sistemática cuando utilizo el caso en clase. Por supuesto, como todo sitio social, Menéame es y se debe a sus usuarios, pero es un sitio suficientemente robusto como para no ser sensible a la rebelión de un pequeño grupo de éstos. El funcionamiento del sitio persiste, y la incorporación de nuevos usuarios también lo hace, a un ritmo muy superior al teórico abandono de los “rebeldes”. En la práctica, nada. Ni una simple perturbación más allá del efecto inmediato de incremento de páginas vistas, similar al de una autopista que se atasca en un sentido cuando hay un accidente en el otro. De hecho, esta entrada puede terminar exactamente igual que la de hace mes y medio:

Escandalosa, sí. Importante, en absoluto. No hay ninguna razón de fondo que justifique el ruido provocado. Circulen, aquí no hay nada más que ver.”

hamburgerReunidos en Hamburgo el pasado 26 de Junio, un nutrido grupo de editores de prensa decidió iniciar la guerra contra Internet publicando la llamada “Declaración de Hamburgo“: con frases como “el acceso universal a nuestras páginas web no implica necesariamente acceso gratuito”, “no queremos ser obligados a  entregar nuestra propiedad sin haber concedido permiso” o “muchos se están aprovechando del trabajo de autores y editores sin pagar por ello”, la prensa decide reclamar su derecho a hundirse por el mismo camino y con las mismas formas que otras industrias como las discográficas, repitiendo incluso los mismos errores cometidos por éstas. La prensa pretende incluso imponer su propio DRM, denominado en este caso ACAP, con el que supuestamente “proteger” sus contenidos de la “voracidad” de terceros.

Los editores son la enésima industria que, descontenta con los cambios que Internet trae consigo, pretende cambiar las reglas de Internet a su antojo reclamando la protección de las leyes, el desarrollo de un nuevo marco legal a su medida. Quieren ser “más iguales que otros”: que los motores de búsqueda los tengan que indexar de manera privilegiada, o que su contenido no pueda ser reutilizado o incluso vinculado sin su permiso y sin el preceptivo pago. Ante la crisis, en lugar de intentar cambiar nosotros para adaptarnos al entorno, intentemos tozudamente que sea el entorno el que cambie para adaptarse a nosotros. Porque nosotros lo valemos. LaDeclaración de Hamburgo es lo más parecido a un suicidio colectivo que he podido ver en mucho tiempo: en lugar de Declaración de Hamburgo, deberían haberla llamado “La colina de la hamburguesa“.

¿Qué es lo que realmente pretenden los editores? Simplemente, que cualquiera que pretenda hacer algo más que leer su información, deba pasar por su control. Quieren poder definir el uso que terceros dan a su información, definirlo con sus propios metadatos en dicha información, y obligar a los motores de búsqueda a que acepten esos metadatos, en lugar de utilizar las reglas y sistemas de control que éstos ya tienen. En algunos casos, pretenden cobrar por la utilización de citas a partir de un numero de palabras determinado, controlar la reutilización de sus noticias en agregadores y filtros sociales, o incluso “regular” el uso de algo tan propio de la naturaleza de Internet como los vínculos. Resulta tristemente paradójico: mientras los que saben de la red buscan a toda costa incrementar el número de enlaces entrantes, los editores van a pretender “regularlos”. Pretenden ser los “propietarios de las noticias”, como si las noticias pudieran tener un propietario en lugar de ser simplemente cosas que pasan y que cualquiera puede contar. Terminarán queriendo cobrarnos por comentar las noticias a la hora del café.

A vuelta de verano empezaremos a vivir, uno detrás de otro, diferentes episodios en la batalla de los medios por obtener “privilegios” en Internet, por conseguir “ser más iguales que otros”. Veremos ataques contra Google News, posiblemente contra agregadores como Digg o Menéame, y tal vez incluso contra blogs que comentan o vinculan noticias aparecidas en la prensa. Intentos de los editores de protegerse de sus propios fantasmas, invocando una legislación de propiedad intelectual que necesita urgentemente ser redefinida, porque ha perdido todo su sentido en la era digital. Internet no tendría porqué suponer el fin del periodismo. Solo el de aquel periodismo que se niegue a adaptarse a Internet.

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El transcurrir del tiempo es distinto en Internet. Los golpes de click imponen un ritmo rápido al usuario, que pasa de una web a otra, de un blog a otro, de un mensaje instantáneo a otro. Se pierde la noción del tiempo real. Pero ya ha pasado más de un mes del famoso BanDay. Y tal vez sea hora de hacer algo que raramente se hace en Internet: reflexionar pausadamente, después de cierto tiempo, sobre lo que ocurrió en el pasado.
Aquel día, corrieron rios de píxeles de un lado a otro de la blogosfera: un usuario conocido como “me meneo pensando en ti”, desafía a Galli, y como se narra en el blog enlazado, invita a darse de baja a todos los usuarios que como él, estén descontentos con la política de moderación y karma de la web. La noticia llega a ser la más meneada de la historia hasta ese momento, y se crea cierto revuelo. Se habla de revolución en Menéame, Galli, como siempre ejerce de dictadorzuelo de su antro, e incluso amenaza con ridículas acciones legales. Se apuntan alternativas a Menéame, como apezz.com, se dice que Menéame nunca volverá a ser lo mismo, que las consecuencias de la revuelta serán graves, y que Menéame perderá usuarios que contribuían mucho a la comunidad. Los cancamuseros amiguitos de Galli (Enrique Dans, Julio Alonso, Martin Varsavsky…) salen a su defensa…aquí no ha pasado nada.
¿Es cierto eso? ¿No pasó nada? ¿Pasó algo? Como siempre, depende de como se mire. Sin duda, Menéame perdió muchos usuarios que participaban mucho, hartos de ver como tres geeks-frikis como el de la imagen de arriba campaban a sus anchas baneando y repartiendo karma como se les antojaba, con el beneplácito de Galli. ¿Importa eso para la marcha de una web como Menémane? Lo dudo mucho. La propia dinámica de la red (que todavía está expandiéndose, con el acceso a Internet de muchos usuarios) hace que los que se van, sean sustituidos por otros, que descubren la web, y que ni siquiera habrán oído hablar del BanDay ni de Galli en su vida. Los sitios en Internet tienen una memoria de pez, y lo que pasó hace un mes, ya casi no existe. A menos que se recuerde periódicamente, claro. Así que el tráfico que pudo perder Menéame debido a ese incidente, es más que probable que fuera mínimo. Y por otro lado, será imposible cuantificar cuantos usuarios perdió Galli a consecuencia de todo aquello.
Con lo cual podemos concluir que, tal vez tenían más razón los que dijeron que no pasó nada (nada significativo, se entiende) que los que anunciaron la caída de Menéame. Una web así, en mi opinión, caerá cuando los propios usuarios se cansen de trabajar gratis para Galli, se den cuenta de que no aporta nada que cuatro pardillos califiquen una noticia como más interesante que otra y cuando pase la moda de los “agregadores de noticias” que serán sustituidos por algo parecido pero con distinto nombre.
El error de los usuarios que protagonizaron la revuelta no fue otro que pensar que porque tenían la razón de su parte, se llevarían el gato al agua. Pero desafortunadamente, eso no siempre funciona, y máxime cuando se enfrentaban a toda una horda de cancamuseros,  que saben que tienen como única arma para sobrevivir la manipulación, guardar las apariencias, perseverar en sus mentiras y lanzar cortinas de humo cuando se les descubre. Son perfectamente conscientes de que sus argumentos no convencen ni a un niño de cinco años, y por eso tienen que dar la impresión de seguridad, y repetir una y cien veces sus mantras hasta que un número suficiente de tontos quede convencido. Porque también saben, que si se descubre la verdad, esa verdad que este conjunto de usuarios puso sobre la mesa, perderán todo, y no podrán recuperarlo nunca.
Y se vive muy bien sin dar golpe, mientras te regalan Blackberrys y te invitan a cócteles.

Pero claro, todo eso lo decimos porque somos unos envidiosos hijos de puta con mucho tiempo libre. Ver para creer. 

 

appez-logoLas circunstacias de los últimos días (bronca en Menéame y fenómenos posteriores que ya fueron descritos aquí) han puesto en la palestra a una comunidad que puede salir muy beneficiada de todo esto si sabe gestionarlo bien. Me refiero evidentemente a apezz.com. Sería una lástima que esta web incurriese en los mismos errores que Menéame, de ahí que me gustaría desde aquí plantear una discusión acerca de cómo debería ser una página enfocada a la difusión de noticias, como en su momento fue Menéame. 
Creo que ante todo, deben quedar claros sus objetivos desde el primer momento, y aprender de lo sucedido estos días, para no dar pasos en falso que pudieran desembocar en el futuro en situaciones como las vividas este fin de semana y por todos conocidas. Tampoco creo que se deba enofocar erróneamente la web. Me explico. De nada servirá intentar evitar la clase de comportamientos que acaban dándose en este tipo de sitios (los bloggers entran a promocionar sus propias webs, se crean corrillos y clanes que se benefician mutuamente…) porque son inevitables en sí mismos. Por tanto, será más útil tener en cuenta estas situaciones que se darán, y sacar partido de ellas desde el principio.
Por supuesto, yo no tengo la solución definitiva a este tipo de problemas que se acabarán planteando, de ahí que simplemente, desde aquí me gustaría generar un debate entre todos sobre cómo le gustaría a los usuarios que fuera un servicio de estas características. 

Por Nexus 2.0

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Pues como era de esperar, el hijo de puta con mucho tiempo libre Ricardo Galli, ya ha hecho lo que se esperaba de él y lo único que sabe hacer: refugiarse detrás de sus ordenadores, tirar la piedra y esconder la mano. Sabiendo que el pico de tráfico para su competencia, después del follón en Menéame, vendría hoy lunes, ya se ha encargado de mandar a sus secuaces atacar mediante denegación de servicio a su incipiente competencia. Y luego tiene la cara de denunciar a los que hacen lo mismo con él. Aquí teneis varios hilos de Burbuja.info (uno de los pocos sitios independientes que queda en la red española) en los que se describe la situación:

http://www.burbuja.info/inmobiliaria/guarderia/110436-ataque-dos-sobre-appez-que-empiece-la-conspiranoia.

http://www.burbuja.info/inmobiliaria/guarderia/110175-bronca-en-meneame.html

No estaría mal que los de Menéame volvieran a probar de su propia medicina. Porque ya lo decía el maestro: quien a hierro mata, a hierro muere.

Rizomática, 10 Nov 08 La blogosfera, la reputación y Enrique Dans

Decía Enrique Dans hace un año: “En el entorno online, la reputación juega un papel fundamental en aspectos como la producción en sistemas peer-to-peer, las redes sociales, la creación de conocimiento o el desarrollo de economías ligadas a la atención. Se estructura a veces en ámbitos limitados en forma de sistemas de karma, ratings, estrellas, puntos u opiniones de terceros, y llega a tener cada día más una vertiente económica: una reputación elevada puede conllevar desde precios más altos en subastas online hasta mayor autoridad en una comunidad, o incluso una mayor valoración económica en actividades que en muchos casos llegan a trasladarse fuera de la red“.

Dans, profesor de Sistemas y Tecnologías de la Información en el Instituto de Empresa, durante 5 años se ha ido labrando una reputación en la blogosfera española a través de su blog profesional, que no personal.  Una reputación ganada palmo a palmo en diferentes frentes: por ser uno de los pioneros en iniciar un blog, por su producción de entradas con una calidad que, en general, van más allá de media.

Dans tampoco esconde que su blog es una plataforma para promocionarse como conferenciante y consultor ad-hoc (suele comentarlo), actividad lícita y honorable, y debe saber que construir una reputación en la Red requiere pasión, dedicación y paciencia.

Pero,  Dans debería ser consciente que la reputación en la Red es muy fácil de perder si no somos capaces de reconstruirla permanentemente, mantenerla y no saber que, cuando nos convertimos en un referente de opinión, la coherencia y la confianza, en el más amplio sentido de ambos términos, son valores que alimentan dicha reputación.

Como lector, desde hace mucho tiempo del blog de Dans, vengo observando que, últimamente, se está debilitando la coherencia que se puede exigir a un blog profesional, obviamente, es una percepción personal y por tanto, discutible, pero, dado que Dans, en su vertiente profesional, es un caso de estudio público, me permito la libertad de opinar desde mi blog personal, que no profesional.

Por ejemplo, el polémico debate actual sobre el “plan de salvación” de Mobuzz.tv y la posición cuasi-visceral de Dans de justificar lo injustificable de un proyecto empresarial y modelo de negocio que hasta el momento ha fracasado. Es muy ilustrativo analizar la cadena de comentarios que se ha generado en su blog y la debilidad de los argumentos de Dans ante muchas de las críticas que ha recibido sobre el tema y como lo ha gestionado.

Puedo entender que Dans como persona quiera ayudar a sus amigos en intentar salvar un proyecto empresarial en el que está implicado personalmente (aunque sea con el 1%), pero no puedo entender que Dans, como profesor del IE, como liberal y como investigador y “creador de opinión” de Sistemas y Tecnología de la Información no se limite a analizar profesionalmente el caso de negocio de Mobuzz.tv.

Mobuzz.tv, un proyecto empresarial de televisión por Internet de Anil de Mello que ha contado con el apoyo inversor de Martin  Varsavsky. Después de cuatro años, la empresa entra en crisis y recurre a una campaña viral para captar donaciones, en la que Dans ha estado involucrado. Hoy observamos que por el resultado, la falta de transparencia y cierto grado de manipulación, el efecto conseguido es una perdida de credibilidad de Dans (por lo menos para mí) y una degradación de la utilización del efecto viral para salvar lo insalvable (es otra opinión personal) aunque Mobuzz.tv, afirme que la campaña ha permitido recaudar en donaciones unos 32.000 euros (el objetivo eran 120.000), no cubren los gastos de un mes, y ha permitido cerrar contactos con los que llevaban trabajando meses. Veremos como evoluciona.

Si Sr. Dans, la reputación no se basa en los “posicionamientos” en los rankings, la reputación es transmitir coherencia, confianza, aspectos cualitativos difíciles de medir.

ACTUALIZACION: Observo con estupor que en menos de 24 horas, el Sr. Dans ha eliminado una serie de comentarios críticos con su posición con el caso Mobuzz, pero respetuoso en lo personal, que le planteaban preguntas concretas que requerían respuestas concretas (por ejemplo: los firmados con el nick de Jordi). ¿Acaso, reintenta reescribir la historia de una polémica?

Sí Sr. Dans, como decíamos ayer, dos componentes básicos de la Reputación es la coherencia y la confianza que podemos trasmitir, pero además se tiene que añadir la ética y la profesionalidad, sobre todo de alguien que presume de “investigador” e “independiente”. Cuando una Reputación se construye faltando a tales principios, nos encontramos delante de un fraude como intelectual y como persona.

PD: ejercitar la censura requiere habilidad e inteligencia. Si borra el comentario #13, en el que “Jordi” le planteaba una serie de preguntas, deberías también eliminar el comentario #55 de “Pepe” donde te reclama que respondas a las preguntas de “Jordi” en el comentario #13. Pues eso, una chapuza de censura.

Aunque la entrada de rizomática es ya antigua, no podría ser más válida a día de hoy, después de que Enriquito haya vuelto a actuar de la misma manera en la que lo hizo con Mobuzztv.