Como llevo varios días más ocupado de lo habitual, me cuesta encontrar tiempo para escribir en este blog. Lo cual me ha llevado a cuestionarme si tiene o no sentido continuar escribiendo. Sobre qué. Para quién. Cómo. Para qué.

Manuel Castells habla en su último libro de que hemos pasado de la comunicación de masas (“mass communication“) a la auto-comunicación en masa (“mass self-communication).

Me ha recordado un estudio (de 2006) de Pew Internet sobre los bloggers, que concluyó que:

“El 52% de los bloggers dice que bloguea principalmente para ellos mismos, no para una audiencia. Aproximadamente un tercio de los bloggers (32%) dicen que escribe sobre todo para su audiencia”.

Me temo que yo me ubicaría más bien junto al 16% que no está ni en una ni en otra categoría. Escribo porque pienso, tal vez me equivoco, que tengo algo que decir. Sobre las cuestiones de tecnología y sociedad, en concreto.

Por tanto no escribiría sólo para mí mismo ni sobre mí mismo. Pero tampoco sólo para ganar audiencia a toda costa.

Más que continuar reflexionando en público, me tomaré la libertad de plantear alguna duda, por si alguien tiene a bien aportar su punto de vista. Empezaré por una sencilla:

¿Es preciso escribir sólo sobre noticias de rigurosa actualidad?

Ejemplo. Se publicó hace ya varios días una entrevista, a mi parecer muy interesante, con Rupert Murdoch, editor de periódicos (The Wall Street Journal, entre otros), propietario de cadenas de TV (Fox), y también de MySpace. Sólo el anuncio (en una entrevista de una hora) de que tiene previsto evitar que Google indexe los contenidos de sus diarios ha suscitado comentarios que van desde lo aséptico (BBC) a lo razonadamente escéptico (Mashable) a lo demagógico (teclear “El hombre que quiere romper Internet” en el buscador preferido).

¿Interesaría que intentara aportar puntos de vista sobre este asunto?

Las aportaciones, respuestas y sugerencias serán debidamente agradecidas.

Saludos cordiales.

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cdigital09Segundo día en las 2es Jornades de la Catosfera, y sensaciones francamente agradables. Me invitaron a abrir las jornadas ayer, y dado mi escaso manejo del catalán, me limité a traducir los textos de mi presentación (en mi caso, eso significa traducir la primera y la última diapositiva, dado que el resto carecen de texto) y a una breve salutación inicial de esas típicas de “bon día a tothom, gràcies per la invitació i… hasta aquí llega todo mi catalán”.

El programa está conformado por una combinación de conferencias y mesas redondas mayoritariamente en catalán, pero con inclusión de algunos castellanoparlantes, y hecho con absoluta naturalidad, asumiendo dos realidades: una, que todo catalanoparlante entiende el castellano, y dos, que para cualquier castellanoparlante, resulta suficientemente sencillo entender y seguir una conferencia o conversación en catalán. Y efectivamente, así ha sido: no hemos tenido ningún problema para seguir las conferencias, y las situaciones podían ser, en ocasiones, de personas que preguntaban en catalán a un castellanoparlante que contestaba en castellano, o viceversa, de preguntas en castellano a catalanoparlantes que contestaban en catalán. Con total y absoluta naturalidad, con conciencia de que el espacio lingüístico de una persona está compuesto por todos aquellos idiomas que es capaz de entender, y que en muchas ocasiones resulta absurdo convertir en excluyente lo que no tiene ninguna necesidad de serlo. Mientras tanto, me lo paso la mar de bien practicando mi catalán en Twitter y en Facebook: no parlo català, m’agradaria però no m’atreveixo. El que passa és que en realitat, s’entén perfectament, i per escriure’l m’ajuda una miqueta el senyor Google 😉