Después de la discusión mantenida por mi y por Cambiosocialya en esta entrada, me acabo de dar cuenta de que tengo en mi correo el siguiente mensaje del “Señor” Galli (sic),:

La próxima vez que vengas a mi blog a trollear, contradiciendo mis argumentos, usaré todos los medios a mi alcance para cerrarte el chiringuito. Sí, censura el que puede, no el que quiere. Publico tu IP y la de tu amiguito cambiosocialya porque me sale de los huevos, aunque sé perfectamente que es ilegal, es lo que merecéis hijos de puta como tú. Así que ya me puedes demandar o lo que te venga en gana, que mi blog es mio, y o se me lleva la razón, o para algo soy informático: para tumbar todas las webs que me lleven la contraria, como el en “Banday”, y al que no le guste que se joda.

Sobre los motivos por los cuales piensa que cambiosocialya es el autor de este blog (o algo así, no lo dejó muy claro), preguntadle a él, porque yo no tengo la mínima idea.

Estos son los que intentan defender la libertad de expresión en la red. Que San Google os pille confesados.

Varios días sin postear, que además han sido bastante moviditos por la Internet patria, como consecuencia de la aprobación en Consejo de Ministros (en Sevilla, el primero de la historia en la capital andaluza) del anteproyecto de Ley de Economía Sostenible, también conocido como la “Ley Sinde”, por contener en su disposición final primera una polémica referencia a una hipotética comisión administrativa que tendrá la potestad de ordenar el cierre de las webs que vulneren los derechos de autor en sus contenidos.

Sin esperar al recorrido parlamentario que todavía le queda a la Ley para aprobarse definitivamente, la reacción de los sectores más radicales e intransigentes de Internet (más que nada porque en ello les va el negocio) no se ha hecho esperar. La más manipuladora y “evangelizadora” (en las propias palabras de su creador) ha tomado la forma de blog-panfleto de Weblogs SL, capitaneado por nuestro querido Julio Alonso. En este blog, que intenta hacer demagogia a base de mentiras, podemos encontrar una falacia tras otra, como la que se despacha el Señor Alonso en este párrafo:

El Consejo de Ministros acaba de aprobar el proyecto de ley de economía sostenible y de anunciar que lo envía a las Cortes para su tramitación parlamentaria. Todavía habrá que agradecerles que no lo aprueben por la vía rápida mediante un Decreto-Ley. Han transcurrido tres meses y medio después de que el lobby internacional del copyright introdujese, en un Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible que nada tenía que ver con la propiedad intelectual, una ominosa Disposición Final Primera destinada a cerrar impunemente páginas web sin intervención judicial.

El artículo es una pura patraña, puesto que no solo la Ley no dice en ningún momento tal cosa, si no que expresamente indica que las resoluciones de la comisión serán remitidas a un juez que velará por que no se vulneren derechos fundamentales con los hipotéticos cierres de webs. Pero claro, el tontiastuto Alonso cuenta con que casi ninguno de los “internautas” que pueblan su blog habrá hecho el esfuerzo de siquiera leerse la consabida Disposición Final Primera de la Ley. Es también muy significativo que los ilustrados TICs no cesen de utilizar la palabra “lobby” para referirse a según que organizaciones, cuando precisamente estos días se dan los primeros pasos de la industria del marketing on line y los negocios en Internet para constituirse precisamente en eso, en un lobby que tomará la forma de Asociación Española de Economía Digital, auspiciada nada más y nada menos que por la propia patronal CEOE:

http://www.rizomatica.net/un-nuevo-lobby-la-asociacion-espanola-de-economia-digital/

Entre tanto, han sido llamadas por la ínclita Leire Pajín (que mala rima tiene esta mujer) un conjunto de personas (tal vez cabría decir personajes) relacionadas con los medios on line españoles para debatir sobre los puntos más candentes de la citada Ley de Economía Sostenible. La reunión, se ha saldado, como no podía ser de otra forma, con una posterior polémica en la que los propios internautas acusan de judas e hipócritas a varios de los representantes de la Internet “una grande y libre”. El PSOE no es un partido que se caracterice precisamente por sus escrúpulos, pero hay que reconocer que a astucia, le ganan pocas formaciones políticas en España (si bien es cierto que el nivel de astucia no está precisamente alto, en ningún grupo parlamentario). El truco consistió en esta ocasión, en llamar a declarar al inclasificable agente doble Ignacio Escolar, que tiene en común con Enrique Dans y el PSOE la habilidad de pensar una cosa, decir otra, y hacer otra aún distinta de las dos anteriores. Ciertos sectores de Internet no han tardado en renegar de la representación de Escolar, aduciendo (¡oh, que gran sagacidad!) que barre para casa y que solo mira por sus intereses empresariales en la red, a lo que Escolar ha contestado desde su blog que:

No nos hemos sentado como representantes de nadie. Lo hemos dicho mil veces: nos representamos a nosotros mismos.

La postura que hemos mantenido es la misma de siempre: que no puede aprobarse esa ley.

Supongo que esto da una idea de lo organizado que está el movimiento que vela por los intereses de los internautas, pero al menos hay que agradecer a Escolar la sinceridad de admitir que mira solo por su propio culo, y no intenta marear la perdiz disfrazando sus acciones de guardián de la libertad de expresión, como hace por ejemplo Julio Alonso, que declaró al finalizar la reunión (en la que no queda muy claro si asistió) lo siguiente:

Alguien se ha dado mucha prisa en contarle toda la reunión a Ramón Muñoz de El País para que la pudiera publicar. Esto, antes incluso de que todos los que estamos en ese grupo nos hubiéramos enterado de qué había pasado en la reunión. Esta bastante claro que la intención ha sido la de desacreditarnos a nosotros y de dividir el movimiento de oposición a la Ley Sinde. No sé quién habrá sido, pero, por diferencias entre lo que ha publicado y lo que nosotros habíamos hablado, sabemos que no ha sido desde este grupo. El texto, además, como suele ser habitual en los textos sobre este tema de Ramón Muñoz, mezcla verdades con interpretaciones y manipulaciones. La reunión era sin twitter, pero no era secreta ni “casi en la clandestinidad”. Los cuatro puntos que se han presentado no eran “para mejorar la ley”, sino para indicar cuales eran los puntos más importantes de oposición a la misma.

Es admirable como lucha Don Julio por que se cumpla la ley, cuando él mismo tiene causas pendientes en los juzgados. Alonso casi nunca decepciona, es épico como intenta defender la libertad de expresión en Internet reivindicando su derecho a twittear en una reunión ministerial, cual adolescente en clase que no puede mantener el pulgar quieto unos minutos para mandar sms a sus coleguitas mientras no lo ve el profesor. Ya lo he dicho muchas veces, pero lo diré una más: de verdad que si algunos no supiéramos la edad de estos sujetos, pensaríamos que no tienen más de 12 ó 13 años. Pero ahí están, reuniéndose con ministras para discutir sobre leyes. Es más, no nos engañemos, están ahí precisamente por eso; porque las astutas políticas del PSOE saben de su edad mental, y conscientes de ello, y estando en sus manos a quien llamar, llaman a quienes saben que no tienen el nivel intelectual suficiente ni como para discutir diez minutos con la mínima coherencia. Puestos a elegir enemigos, es inteligente quedarse con los más tontos.Y ahí está la barrera de los llamados al ministerio: su propia incoherencia argumental, que ha hecho que la mejor baza del PSOE haya sido el juego del “divide y vencerás”. Y a día de hoy, y dados los cálculos de escaños, tienen bastantes papeletas para llevarse el gato al agua.

Alonso, Dans y compañía dicen por la boca pequeña que no quieren ver convertida a Internet en una nueva televisión, cuando son ellos mismos la que la llenan de banners y spots, de Adsense e intersticials, y los que hacen de sus medios algo difícil de distinguir de un anuncio o promoción sin fin, como la teletienda en forma de blog de Julio Alonso, algo que ni siquiera han llegado a concebir las televisiones comerciales en su máxima desesperación por conseguir ingresos publicitarios. Y encima reclaman una libertad de expresión que ellos mismos se pasan por el forro, censurando en sus blogs y medios (puedo dar fe de ello) las opiniones o puntos de vista que no cuadran con sus intereses. Por eso, como muy sutilmente mantenía un comentarista de Enrique Dans cuando éste se quejaba de la Ley Sinde y de su intención de clausurar las webs que vulneren las leyes, es una gran observación la siguiente:

Tengo varias páginas webs, y no tengo ninguna preocupación de que me las cierren. Lo que sí me preocupa, es que cuando voy a ciertos sitios de los que dicen preocuparse mucho por la libertad de expresión y coloco un enlace hacia alguna de ellas, se me califica de “spam” o “troll”. Y eso me pasa en muchiiiiisimas webs y digo muuuuchas.

Y ahí está la clave de la cuestión. Los autoproclamados representantes de los internautas, no están preocupados por la libertad de expresión de éstos, ni siquiera les preocupa que sean cerradas webs (mientras no sea la suya), lo que verdaderamente les preocupa es de que se les acabe el negocio fácil del cortar y pegar, el de ingresar a costa del contenido que ellos no producen, si no que producen otros.

No nos engañemos, los medios de comunicación siempre aspiran a ser de masas, si no no sirven ni para difundir ideologías políticas ni para anunciar nada. ¿Quién quiere un medio de comunicación en el que cada uno diga lo que quiera, si lo que quiere escuchar la mayoría es lo que ellos mismos piensan? Lo contrario, exigiría una actitud crítica que la mayoría de la población española, embrutecida con Belenes Estébanes y fútbol, ya no tiene. Los buenos oradores saben que no hay que confundir a una audiencia entregada presentando los pros y los contras: eso solo es útil cuando la audiencia no está convencida, cosa que nuevamente no es el caso, pues la mayoría de la población se alinea en el “blanco” o en el “negro”, con el“PP” o con el “PSOE”. El adicto al fútbol o a las revistas del corazón no está para muchas sutilezas. Tal vez estamos viviendo la última etapa en la que en Internet cuentan los pequeños, y todavía se les escucha sin manipulación de los de arriba. Cuando que la Internet patria pueda ser explotada comercialmente y pueda dar beneficios, los grandes grupos con cash, o consigiéndolo en connivencia con la banca, comprarán lo que más audiencia genere a golpe de talonario. Una Internet que no sirve ni para el poder político, ni para el económico ni para movilizar al “pueblo” es una Internet que no sirve para nada, es una Internet que será como un mass media tradicional, pero aderezada con un montón de ruido de gente diciendo chorradas inservibles para nada práctico. ¿Internet para la cultura? Se está convirtiendo en un instrumento más para el ocio y el atontamiento. Como en los tiempos de la televisión, todo el mundo intenta aparentar que ve los documentales de la 2, cuando los datos de audiencia dicen que lo que arrasa es el Salsa Rosa.

No obstante tengo la esperanza de que se salven pequeños (o a ser posible grandes) oasis en la red en los que sea posible la discusión seria y sosegada. Pero hay que ser realista, y lo normal sería que una discusión de esas características acabe siendo mantenida solamente por una “inmensa minoría”, que por muy inmensa que sea, siempre tendrá maneras de minoría. La masa seguirá partiéndose el pecho discutiendo en los blogs del Marca, defendiendo con su honor los colores de su equipo de fútbol, o siguiendo embobados las venturas y desventuras de los personajes de la prensa del corazón, o defendiendo a capa y espada su derecho a bajarse el último episodio de “Lost” gratis. Todo ello alentados por los autoproclamados “ilustrados TICs”, que no aspiran a otra cosa que a convertirse en el lobby que actualemente forman los mass meida tradicionales. Y entonces, en medio de su episodio de Lost retransmitido por streaming, saltará un banner que vende una hipoteca a 50 años. Y muchos aplaudirán el “nuevo modelo de negocio”.

Bienvenidos a la “Nación Red”.

Por fin Enrique Dans ha sacado su dichoso libro. Para justificar lo injustificable y esconder la incoherencia de poner en el mercado un libro por el que cobrará derechos de autor, y en obsoleto papel, Dans se despachó con esta entrada en la que intentaba cuadrar el círculo, pero en la que más bien acabó convirtiéndose en el caníbal vegetariano. Si no, no se entiende tanta hipocresía, tanta incoherencia, y tanto afirmar algo y lo contrario, y el decir una cosa y hacer otra bien distinta. Bueno, sí se comprende: Dans siempre ha barrido para casa, y ha intentado exprimir al máximo las tetas de la web 2.0 para llenarse los bolsillos a costa de los pardillos que lo siguen y abrazan sus teorías. En un país normal, después de vérsele tanto el plumero, tendría que haber recogido los bártulos e irse para casa. Pero recordemos que esto es España, y Belén Estéban sigue viviendo década tras década de lo de siempre, y su circo parece no tener fin. Esperemos que con Dans sea distinto.

Curioso también, como alguien que se autoproclama el defensor de los derechos de expresión de los internautas, no me permita publicar ninguna clase de comentario en su blog como “cambiosocialya”, y tenga que esconderme en nicks anónimos para conseguir verter mi opinión de vez en cuando, y cuando al señorito Dans le parece que mis razonamientos no hacen que afloren todas sus incongruencias.

Para terminar de dar el triple salto mortal, Dans publica (en el papel de Expansión, una vez más, y protegido por los obsoletísimos derechos de autor) este panfleto/artículo en el que vuelve a manipular y marear la perdiz para intentar lo imposible: convencer a los demás de lo que ni él mismo se cree.

Vuelve a arremeter contra la Ley de Economía Sostenible, manipulando y ofreciendo argumentos falaces, como siempre. Al lector que tenga cierto interés en el tema, le recomiendo que ponga en duda cualquier “dato” que Dans ofrezca para apoyar sus teorías, porque suele o bien directamente inventarlos, o como mínimo tergiversarlos, a sabiendas de que el lector medio se tragará en bloque lo que diga, sin intentar comprobar por sus medios si lo que se afirma es cierto o no (que casi nunca lo es).

Vuelven los comentaristas afines a Dans a poner el grito en el cielo por una disposición final de la Ley que ni siquiera está en vigor, y que claramente está destinada a acabar con las webs que se lucran con material ajeno, tipo Mininova, Seriesyonkis, y un largo etcétera, sitios que vulneran claramente las leyes internacionales en materia de derechos de propiedad intelectual. Los que censuran en sus blogs, parecen muy preocupados por la libertad de expresión de los internautas, libertad que en ningún momento está amenazada por la ley. Se dice que se pone en manos de una comisión administrativa la defensa de derechos que corresponden a un juez. Cosa del todo falsa, porque solo en una mente deformada por Internet puede caber la idea de que una web con enlaces a películas “expresa” algo más que la voluntad de sus creadores de forrarse a costa del trabajo de otros. Es claro que la comisión intenta crearse para tutelar estos derechos de la única manera eficaz: con la rapidez que precisan, y que un juez no puede darles. Si se esperara a una lenta resolución judicial, el daño ya estaría hecho para cuando recayera sentencia. Sin embargo los críticos con la ley se empecinan en que servirá de excusa para cerrar las webs que al gobierno le venga en gana. En caso de que así fuera, yo sería el primero en salir a la calle para protestar por tal medida. Pero mientras tanto, vamos a darle una oportunidad a una ley que ni siquiera está en vigor.

Todos podemos ser autores en algún momento de nuestras vidas (si lo es Dans, definitivamente lo puede ser cualquiera). Y en ese momento seguro que muchos (como el mismo Dans) ven las cosas desde otra perspectiva, y quieren que sus derechos se respeten. Solo deben temer a la ley aquellos que no crean nada, y quieren lucrase con creaciones de otros

Es muy curioso como Enrique Dans y toda la cansamusa que gira a su alrededor plantean las entradas en sus respectivos blogs. Más que una discusión (como ellos pretenden hacer ver) no es más que un monólogo en el que ni siquiera se le da entrada a los comentarios que ponen en evidencia la falsedad de muchas de sus teorías, y además es un monólogo cuya función es casi siempre adoctrinar, o “evangelizar” (como el mismo Julio Alonso admitió en una entrevista en FICOD). Pero todo ello, sin aportar ni un solo dato real a la “discusión”. Sus conversaciones por tanto, se mantienen en el terrero de la ideología, más que en el de los hechos y las realidades, aunque ellos intenten aparentar lo contrario, aportando “pruebas” que en la mayoría de los casos no son más que links a blogs de personas que no conocen ni en su casa a la hora de comer, y cuyos datos son imposibles de contrastar y de verificar, en la mayoría de los casos. Intentan aprovechar el efecto de cierto prestigio que tienen las pantallas, como la de “la caja tonta”: algunos todavía creen que lo que leen o ven en la suya, es verdad, por el simple hecho de que aparece delante de sus narices, de la misma manera que otros creen también que lo que se publica en los periódicos es verídico, por el simple hecho de ir en negro sobre blanco y haber salido de la imprenta.

Por eso es tan difícil encontrar en los blogs afines a su ideología datos contrastables, datos en bruto, cifras, para que al menos, el lector pueda conocerlas, investigar, y sacar sus propias conclusiones. Datos como estos, en los que podemos ver la debacle en ventas de la industria discográfica desde el año 2002:

Creo que el gráfico no deja lugar a dudas acerca de lo que está pasando. Caída brutal, desde la popularización de las descargas, hasta nuestros días. Para más información, los datos desglosados:

Se desmonta por tanto la teoría de Dans de que las descargas implican más publicidad y conocimiento de los artistas, que posteriormente se traducen en más ventas “tradicionales” o “monetizables”. Habría que preguntarle al señor Dans en qué datos se basa para realizar tal afirmación tan ricamente. Y por supuesto hace algo increíble (como ya nos decía el simple sentido común) esa absurda leyenda que algunos se empeñan en hacernos creer de que se compran lo que se descargan.

En definitiva, habría que pedir muchas explicaciones a los defensores del “todo gratis” para que nos contaran en que datos (incluso me conformaría con argumentos, siempre que no sean falaces) apoyan su ideología y sus teorías, porque yo, cuanto menos, no lo veo nada claro. Lástimas que los fanboys que los leen estén tan jodidos por los sistemas educativos actuales que ni siquiera se plantean lo que leen en sus pantallas. Así nos va.

Hace ya más de 10 meses que comencé la andadura de este blog. Mi intención era crear un clon del blog de Enrique Dans para que los que eran censurados descaradamente allí, pudieran expresar su opinión aquí. La censura a la que somete Dans ciertos comentarios, está más que comprobada, y no se trata de censurar comentarios irrespetuosos. Después de muchos meses de pasar por su blog, he llegado a la conclusión de que Dans, principalmente censura los comentarios que ponen de manifiesto su ignorancia en ciertos temas. También a veces, censura opiniones bien argumentadas que pondrían en evidencia la falsedad de muchas de sus teorías. Decía que una de las razones por las que comencé este blog fue para que se pudieran publicar comentarios que Dans borraba. No obstante, al poco tiempo de comenzar con este blog, descubrí que ya existía otro para tal fin, y que incluso lo hacía de una manera más eficiente que la mía. Así que aunque seguí publicando las entradas de Dans que más me chirriaban, le di prioridad o bien a mis propios artículos o bien a los del ya extinto blog de Ruiz de Querol. También desde el principio, sentí que el blog tenía que ser una respuesta a las interesadas y corporativas opiniones de lo que de Querol llama los “ilustrados TICs”, que al fin y al cabo, es a lo que Alfredo de Hoces llama simple y llanamente cancamusa. Quería poner de manifiesto la hipocresía que contienen muchos de sus axiomas y mantras, una y mil veces repetidos, y quería hacer patente y poner en evidencia su falsedad y su manipulación demagógica. Quería hacerlo de manera análoga a como ellos lo hacen (aunque evidentemente, desde el lado contrario) y usando todas sus armas y tretas menos una: la censura. Es por ello que todos los comentarios que se han dirigido a este blog han acabado publicándose, incluso los ofensivos hacia mi. Los únicos que no hubiera estado dispuesto a tolerar hubieran sido los ofensivos contra terceras personas que no se hubieran mostrado a su vez ofensivas. Pero tampoco estaba dispuesto a tolerar, que a algunos señores se les permita insultar sin derecho de réplica por parte de los insultados. Los casos que más han aparecido por aquí fueron los de el señorito Dans llamando “hijos de puta con mucho tiempo libre” a los que osaron criticar la caída de Mobuzz, con posteriores amenazas de agresión física, los del señorito Julio Alonso llamando ladrones a la totalidad de miembros de la SGAE, o los de la Asociación de Internautas arremetiendo contra la misma sociedad de autores calificándola de “puta”.

Y aquí es donde quiero hacer el primer inciso del artículo, que tengo la sensación de que me va a salir de los largos. Me parece vergonzoso que estos señores sean los que intentan defender la libertad de expresión de Internet en España en reuniones con la ministra de cultura y la sede de varios partidos políticos, con el historial de insultos y calumnias del que hacen gala. No me extraña que no se les esté escuchando en absoluto, y que tanto la ministra y los distintos grupos parlamentarios con los que han contactado, los traten como lo que son: un cero a la izquierda sin autoridad alguna para discutir de nada, y que deberían irse al Salsa Rosa en vez de aspirar a dialogar con los que cuecen la legislación de este país. Es absolutamente lógico, e incluso esperanzador que no se les haga ni puto caso a estos impresentables desde ningún partido político mínimamente serio, si es que existe alguno en España a estas alturas. Están perdiendo el discurso por empecinarse en ideas completamente sin sentido y que cualquiera con dos dedos de frente y sin intereses de por medio puede ver que no se apoyan en ningún razonamiento mínimamente coherente. Los mayores defectos en los que incurre su ideología suelen ser el mezclar churras con merinas, confundiendo al personal con tecnicismos que lo único que hacen es esconder su ignorancia interesada acerca de los temas de los que tratan. Como muestra, me gustaría rebatir los puntos de ciertos “manifiestos” que corren entre los blogs que se adhieren a la causa de los “ilustrados TICs”, en cuanto a la disposición adicional primera de la Ley de Economía Sostenible, que pretende que puedan clausurarse webs si se tienen indicios de que su contenido vulnera los derechos de propiedad intelectual. Por ejemplo se dice que :

1. Viola los derechos constitucionales en los que se ha de basar un estado democrático en especial la presunción de inocencia, libertad de expresión, privacidad, inviolabilidad domiciliaria, tutela judicial efectiva, libertad de mercado, protección de consumidoras y consumidores, entre otros.

Tal y como está redactada la ley, esto no puede considerarse más que un delirio y palabrería pura disfrazada de tecnicismos judiciales que Dans y compañía ni siquiera comprenden. Confundir la posible introducción de medidas cautelares con vulnerar el derecho de presunción de inocencia, solo puede concebirse en alguien que no tiene ni idea de Derecho. Que se considere que la privacidad puede verse comprometida por las medidas de esta ley, es más de lo mismo. Sería como considerar que porque ante indicios de delito se puede pinchar un teléfono con autorización judicial, toda la población corre el riesgo de estar vigilada las 24 horas del día. Lo de la inviolabilidad del domicilio es de lo mejor del párrafo, porque en ningún momento la disposición ni la ley mencionan nada parecido ni por asomo a que ninguna autoridad pueda entrar en la casa de nadie en relación a lo que pretende regular la ley. En cuanto al resto del párrafo (¿libertad de mercado?, ¿protección de consumidores/as?) no tengo la menor idea de a lo que se refieren, salvo interpretaciones casi imposibles de la ley, o delirios varios.

2. Genera para la Internet un estado de excepción en el cual la ciudadanía será tratada mediante procedimientos administrativos sumarísimos reservados por la Audiencia Nacional a narcotraficantes y terroristas.

Si Dans ha llegado a leerse la Constitución alguna vez, cosa que dudo sobremanera, desde luego el artículo dedicado al estado de excepción se lo saltó (art. 116) y de la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los Estados de Alarma, Excepción y Sitio, para mi que no se ha leído ni el título. Para empezar, el estado de excepción “será declarado por el Gobierno mediante decreto acordado en Consejo de Ministros, previa autorización del Congreso de los Diputados. La autorización y proclamación del estado de excepción deberá determinar expresamente los efectos del mismo, el ámbito territorial a que se extiende y su duración, que no podrá exceder de treinta días, prorrogables por otro plazo igual, con los mismos requisitos.” Así que ni puta idea de a lo que se refieren los del manifiesto este al comparar las medidas de la ley con el estado de excepción. En cuanto a lo de los traficantes y terroristas, es tan genérico, infantil y tendencioso que es como no decir nada, o como colar esa frase para que las palabras “narcotraficantes” y “terroristas” aparezcan por ahí, más que nada para acojonar a los pardillos, supongo.

3. Establece un procedimiento punitivo “a la carta” para casos en los que los tribunales ya han manifestado que no constituían delito, implicando incluso la necesidad de modificar al menos 4 leyes, una de ellas orgánica. Esto conlleva un cambio radical en el sistema jurídico y una fuente de inseguridad para el sector de las TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación). Recordamos, en este sentido, que el intercambio de conocimiento y cultura en la red es un motor económico importante para salir de la crisis como se ha demostrado ampliamente.

En este párrafo, como en los anteriores, manipulación y afirmaciones gratuitas a punta pala. Para empezar, los tribunales no se han mostrado tan unánimes como se mantiene a la hora de juzgar ciertos delitos relacionados con las descargas ilegales, pero lo peor de todo es que el truco está en que el punto 3 ni siquiera menciona a qué delitos se está refiriendo, con lo cual, pues claro, cabe cualquier cosa, desde las detenciones de personal relacionado con el “top manta”, hasta el juicio contra Napster, o la creación de programas P2P, pasando por alojar en servidores material protegido por copyright. Si no nos aclaramos, estamos jugando al despiste, si no concretamos, esto no es serio. En cuanto a la modificación de leyes, los firmantes del manifiesto está claro que no han leído el BOE en su vida, plagado de modificaciones legislativas de todos los colores y tamaños, de leyes que modifican y derogan a otras, y un largo etcétera que los manifestantes parecen ignorar por completo. En lo relativo a que la red es un motor económico, puedo estar de acuerdo, pero una vez más hablar de “la red” en genérico y sin precisar, es cuanto menos tendencioso. ¿Las webs de porno son un motor económico? ¿Los vídeos chorras del youtube (empresa con pérdidas millonarias diarias) también? ¿Esto ayuda a salir de la crisis? Es posible, pero no en mayor medida que, digamos, la revitalización del sector de la alcachofa en Murcia. ¿Cifras? ¿Para qué?, si aquí se demuestran las cosas a base de links…Respecto a la inseguridad, pues sí, puede que esta ley haga que algunos se sientan inseguros, de la misma manera que los que saben que cometen delitos o infracciones administrativos deben sentir cierta desazón porque el día menos pensado les llegue a casa una citación judicial.

4. Los mecanismos preventivos urgentes de los que dispone la ley y la judicatura son para proteger a toda ciudadanía frente a riesgos tan graves como los que afectan a la salud pública. El gobierno pretende utilizar estos mismos mecanismos de protección global para beneficiar intereses particulares frente a la ciudadanía.
Además la normativa introducirá el concepto de “lucro indirecto”, es decir: a mí me pueden cerrar el blog porque “promociono” a uno que “promociona” a otro que vincula a un tercero que hace negocios presuntamente ilícitos

Una vez más, desconocimiento profundo de la realidad legislativa y jurídica española. Las medidas cautelares y otras análogas, se aplican desde multitud de procedimientos administrativos, hasta el ámbito de lo penal o civil, para multitud de situaciones que recoge la legislación. Citan la salud pública, por citar algo rimbombante, tal vez porque si citan por ejemplo el procedimiento administrativo común, no mola tanto, o suena menos grave. En cuanto a lo del “lucro indirecto”, la verdad, no sé exactamente a lo que se refieren, porque me da que el término se lo acaban de inventar. Pero respecto a lo que parecen insinuar (penalización de los enlaces que apunten a material protegido) me gustaría hablar con más extensión posteriormente.

5. Recordamos que la propiedad intelectual no es un derecho fundamental contrariamente a las declaraciones del Ministro de Justicia, Francisco Caamaño. Lo que es un derecho fundamental es el derecho a la producción literaria y artística.

Me parece que aquí vuelven a hablar de oídas, porque en ningún momento la ley dice nada semejante. Y este es un punto importante, porque lo repiten una y otra vez, y es una de esas cosas que cuelan porque nadie o casi nadie se molesta luego en leerse la disposión y ver lo que dice. En ningún momento ninguna ley puede llegar a decir tal barbaridad jurídica, y este no es el caso. En cuanto a las declaraciones del ministro, mucho me temo que se han sacado de contexto, puesto que es perfectamente posible que no se refiriera a “fundamental” en sentido jurídico. No obstante, dado el nivel de los ministros y ministras (aunque ese es otro tema) puedo llegar a creer una metedura de pata de tal embergadura. Pero que el  ministro haya llegado a decir  una barbaridad, no querría decir que la ley también la dijese, o que ese error diera vía libre a los manifestantes para interpretar que la ley esconde esta apreciación entre sus páginas. Porque repito, no es el caso. Una vez más se mezclan churras con merinas: una cosa es que una ley regule un derecho fundamental directamente, y otra muy distinta es que regule otro derecho que sin serlo, pueda afectar al ejercicio de uno fundamental. En este caso, ni una cosa ni la otra. Puesto que la ley parece estar diseñada para clausurar páginas de descargas. Y se insiste en que eso va contra el derecho a la libertad de expresión. ¿Pero qué expresa una web cargada de enlaces a material protegido (digamos la clausurada mininova, por ejemplo), que ni si quiera está escrita por un humano? Creo que la interpretación de “expresión” es demasiado laxa en este caso. Y curioso que por ejemplo Dans, que suscribe el manifiesto, censure los comentarios que le contradicen en su propio blog. Curiosa y original interpretación de la libertad de expresión, sin duda.

6. De acuerdo con las declaraciones de la Ministra de Cultura, esta disposición se utilizará exclusivamente para cerrar 200 webs que presuntamente están atentando contra los derechos de autor. Entendemos que si éste es el objetivo de la disposición, no es necesaria, ya que con la legislación actual existen procedimientos que permiten actuar contra webs, incluso con medidas cautelares, cuando presuntamente se esté incumpliendo la legalidad. Por lo que no queda sino recelar de las verdaderas intenciones que la motivan ya que lo único que añade a la legislación actual es el hecho de dejar la ciudadanía en una situación de grave indefensión jurídica en el entorno digital.

Pues bueno, aquí vuelven a interpretar interesadamente, por desconocimiento o por ocultar datos que van en contra de su teoría conspiranoica. De lo que se trata es de dar celeridad a las medidas cautelares, puesto que con la legislación actual, éstas son demasiado lentas, y se actúa cuando el daño ya está hecho. Pensemos en los lanzamientos de novedades discográficas. Si se espera a tomar medidas cautelares que tardan en llegar en la actualidad unos 3 meses (periodo en el que las ventas de este tipo de producto son máximas) se actuaría cuando ya es demasiado tarde. La clave la da el contertulio de Dans en este vídeo. Pero claro, ese es el dato que ninguno de los firmantes cita en ningún momento. Manipulación pura, una vez más.

7. Finalmente consideramos que la propuesta del gobierno no sólo es un despilfarro de recursos sino que será absolutamente ineficaz en sus presuntos propósitos y deja patente la absoluta incapacidad por parte del ejecutivo de entender los tiempos y motores de la Era Digital.

Es este, el gran colofón del “manifiesto”. Ahora resulta que las medidas resultan ineficaces para los propósitos. Tienen la bola de cristal, o San Google se lo ha revelado. ¿Primero tendrán que ponerse en marcha, no? Al menos, el beneficio de la duda, pero no. ¡Para algo es uno gurú, oiga!, aunque luego no se de una, y se vaticine que Second Life tiene un brillante futuro, o que el modelo de negocio de Mobuzz arrasaría el mercado. Por otro lado…si las medidas no servirán para nada…¿Entonces para qué tanto jaleo? Si todo va a quedar igual que está, ni hay derecho fundamental alguno en peligro, ni el manifiesto es necesario, a menos que solo se trate de hacer ruido para que algunos sean “visibles” en la red y autopromocionarse un poquito. La verdad, el final es digno del nivel del “manifiesto”.

El problema de este tipo de manifiestos y de la ideología de estos ilustrados, es que es un pastiche de intereses (habitualmente económicos) de credibilidad nula, al margen de “evangelizar” sobre las virtudes de la red para intentar mantener negocios que algunas veces, se basan peligrosamente en lucrarse de los contenidos ajenos (léase Menéame, redes de blogs de corta y pega, páginas de descargas que cobran por la publicidad que exhiben…). De ahí que sus argumentos jueguen al despiste y al aplauso fácil de los internautas más crédulos, acostumbrados al gratis por la cara y que no se quieren bajar de él ni a la de tres. Pero sus argumentos parecen estar quedándose sin recorrido, y conscientes del poco peso y poder real que tienen fuera de la red, el gobierno está toreando a los “manifestantes” como le da la gana. Y lo patético es que se lo tienen merecido, por esgrimir argumentos de patio de colegio, o ponerse en evidencia con pataleos infantiles como el de la Asociación de Internautas albergando en su dominio “putasagae.net”. ¿Se imaginan a la asociación de consumidores albergando “putamercadona.com”? Mientras no cambien esa actitud pueril, les auguro grandes éxitos. Aquí lo que habría que hacer de una vez, es aclarar los términos y poner las cosas en su sitio. Cosa que ninguno de los que se reunió con la ministra hace, porque no le interesa. Hay que distinguir entre enlazar y plagiar, entre lucrarse y no lucrarse. De acuerdo que los enlaces son la naturaleza de la red, pero nadie va contra los enlaces en sí mismos. Contra lo que se va es contra los que ganan dinero enlazando a un material que no es suyo, o a los que directamente plagian los contenidos de los demás para ingresar. Y de eso hay, y mucho, defender eso es lo que no tiene ni pies ni cabeza. Y los que lo hacen, se arriesgan a que les pase lo que les está pasando: que se les tome por el pito del sereno y no se les haga ni puto caso. Para acto seguido molestarse muy mucho y sentirse víctima de poco menos que una conspiración judeo-masónica. A ver si va a ser que simplemente no se lleva la razón, ¿no?, o que se mantienen argumentos muy cogidos por los pelos para defender los intereses propios, y se hacen pasar por lucha de derechos fundamentalísimos y altísimos que en este caso solo peligran en la imaginación de un conjunto de conspiranoicos interesados.

Voy a hacer el esfuerzo de intentar difundir este post tanto entre los que están a favor de lo que mantengo en él como entre los que no. La reacción que se desencadene, va a decir mucho acerca de lo que es Internet en España. Yo tengo mi hipótesis, pero no adelantemos acontecimientos. Puede que intente hacerle llegar esta reflexión de alguna manera a Dans. Puede que reaccione como de costumbre, borrando comentarios, ignorando lo que no le interesa y poco más. Supongo que ese es el “diálogo 2.0” para él. Puede que a algunos les sea demasiado extensa esta entrada. Eso denotaría que clase de Internet se está fraguando: una en la que nadie se para a reflexionar más de 10 minutos en lo que lee o escucha. O puede que Internet no sea tan como nos cuentan algunos de los “ilustrados TICs”: un lugar de discusión de altísimos temas, de diálogo, de libre expresión. Al fin y al cabo, el post más visitado de este blog durante estos 10 meses, es este dedicado a Patricia Conde. Se nota lo que interesa de verdad a los “internautas”, sí, la libertad de expresión, por supuesto ¿alguien lo dudaba?.

En momentos como este es cuando podemos comprobar de verdad si los gurús 2.0 realmente creen en lo que dicen, o si simplemente mantienen las teorías que más favorables les son para sus intereses (posición esta última en la que obviamente me encuentro). Aquí es donde podemos especular si será el mismo Dans o su editorial, los que colgarán este libro en sus respectivas páginas webs para que todo el mundo pueda proceder a su descarga gratuita, o si no se aplica a sí mismo todas las chorradas dospuntoceristas que dispensa en su blog. Aquí podremos ver si Dans tiene un mínimo de coherencia, o si simplemente su palabrería tiene como función la autopromoción y defensa de sus “pequeñas” participaciones” en ciertas empresas que tanto cita en sus disclamers. Aunque queda claro, que la empresa a la que le tiene más cariño es a él mismo. Interesante momento se avecina.

El texto de la entrada original:

Mientras me pego con las correcciones de la primera versión ya impresa, el proyecto de mi libro va tomando forma: a escaso mes y medio de la fecha de salida, el 4 de marzo, tenemos ya título, subtítulo, prólogo, diseño de portada y ficha de reserva en Casa del Libro.

El libro pretende recoger una serie de explicaciones para intentar entender los cambios que la tecnología provoca a tres niveles diferentes: las personas, las empresas y la sociedad en su conjunto. Se inicia con una serie de capítulos que evidencian el cambio que vivimos y caracterizan el fenómeno de la disrupción, para pasar a otros que intentan proporcionar explicaciones para esos cambios, revisan el comportamiento de las personas con respecto a los mismos, apuntan un par de casos prácticos dentro del mundo de la tecnología, e intentan dibujar algunas implicaciones de esta evolución de cara al futuro. En total, veinte capítulos y doscientas sesenta y nueve páginas en la maquetación que tengo encima de la mesa.

La idea es intentar explicar la esencia de todos esos cambios para un lector que, habitualmente, se limita a presenciarlos a través de las noticias, sin integrarlos en un fenómeno común, sin terminar de captar el papel dinamizador de la tecnología como elemento fundamental en el desarrollo humano. El título intenta reflejar un poco esa dualidad entre quienes perciben, entienden e interiorizan el cambio – para quienes el título adecuado sería, sin duda, “Todo ha cambiado” – y los que, en caso de ver un libro con ese título, se limitarían a mirarlo con escepticismo y pensarían que su vida, en realidad, no ha cambiado, y que por tanto ese libro no es para ellos. El subtítulo, “Tecnología y evolución: adaptarse o desaparecer” es un guiño a una de mis principales pasiones como investigador: la obra de Charles Darwin. Pretende ser un libro que aporte explicaciones para quienes no han interiorizado esos cambios, y posiblemente una cierta estructura para aquellos que estéis completamente convencidos del mismo. Un libro en el que la interacción continua de las ideas con esos laboratorios permanentes que son el blog y mis clases en IE Business School ha jugado un papel absolutamente fundamental, con detalles que sin duda muchos de los implicados en uno u otro escenario reconoceréis al verlos pasar.

El libro está sujeto a una licencia Creative Commons BY NC SA, lo que constituye la primera experiencia del Grupo Planeta en este sentido aplicada a un libro impreso (mi agradecimiento a Bufet Almeida por su asesoramiento y a Grupo Planeta por su planteamiento abierto en este sentido), y tendrá una tirada inicial de diez mil ejemplares. La foto, que he tomado también para la cabecera del blog, es obra de Pedro Madueño.

Es curioso, como todos estos bloggers tan preocupados por la libertad de expresión, ejercen la censura pura y dura en sus blogs cuando que alguien los contradice en lo más mínimo, o simplemente discrepa con ellos. No sé desde que hipócrita postura se puede exigir por un lado, que las leyes españolas velen por los derechos fundamentales, mientras que ellos, proceden a borrar comentarios de usuarios por el simple hecho de que dejan en evidencia sus argumentos. ¿Cómo puede mantenerse que el gobierno tiene pensado clausurar webs a diestro y siniestro (cosa que ellos asumen que pasará, pero que yo dudo mucho que llegue a pasar) y ejercer de aprendices de censores en sus propios blogs?

Sí, porque hasta eso hacen mal. Me entero, víaEnrique Dans sin censura (sitio creado por un usuario del blog de Dans, harto ya de que éste le censurase) de que el hipócrita de Julio Alonso, ha eliminado el siguiente comentario en este post en el que habla sobre la polémica disposición de la Ley de Economía sostenible, pero le da entrada a otra intervención que se refería al que finalmente decidió censurar, pero que apareció en el blog durante unos minutos. Se ve también que algunos de los que por allí escriben no tienen muchos dedos de frente, porque el comentario borrado decía lo siguiente:

Pues supongo que estará de acuerdo conmigo en que un post titulado “SGAE=ladrones” es ofensivo. Si no lo considera, el juez sí, y al fin y al cabo, es lo que cuenta.
Que participara en el google booming del que usted mismo habla con orgullo en el post, es algo que no me corresponde investigar, aunque para el caso, lo mismo da.

Veo que el que lee en la ley lo que quiere, en el fondo es usted. Porque en todo momento habla de la hipotética clausura de las webs poniéndolo en referencia a la vulneración de derechos de autor, y en ningún momento habla de otro motivo, con lo cual, las páginas que exhiban contenido original, nada tienen que temer de esta disposición. Sería como pensar que porque la ley establece que conducir borracho puede conllevar la retirada del carnet de conducir, en cualquier momento la administración puede retirarnos el carnet cuando le venga en gana. Así que sigo sin ver un argumento sólido por su parte.”

Supongo que tendría algo que ver que el usuario le recuerda a Alonso que tiene un proceso pendiente en los tribunales por insultar a la SGAE desde su blog. Y estos son lo que intentan representar a los usuarios de Internet en el Ministerio de Cultura.

Les auguro muchos éxitos.

Extraído de Cambio Social Ya