Ya echaba yo de menos un post como este de Enrique Dans en el que primero parte de una premisa falsa (que se cerrarán webs a diestro y siniestro por capricho del gobierno) para poner el grito en el cielo, intentando “movilizar” a la Internet patria (como si eso fuera posible) organizando protestas en Facebook, twitter y blogs, para finalmente dar paso a patéticos comentarios por parte de sus incondicionales followers, que en su mayoría parecen tener la edad mental de su ídolo (alrededor de unos 12 años). Todo ello en una entrada, que parece redactada por un autor de bestsellers infantiles americano. Es triste y patético a la vez que se produzcan comentarios como este en el blog de Donen Rike:

Como dice Enrique y algún compañero más, hay que pasar a la acción; dejar de comentar en blogs y en los bares y organizar una movilización a la que asistamos todos por una vez, para que se vea cuántos somos y “el poder” que podemos llegar a tener, “poder e influencia”.

Pero quiero plantear un punto más: vamos a ponernos en el peor de los casos; que lo aprueben por las bravas. Qué dirían las operadoras si un par de millones de usuarios nos damos de baja del acceso a internet??

Algunos comentaristas no parecen haberse enterado todavía de en qué país vivimos: en uno en el que la gente sale a manifestarse a las calles cuando su equipo de fútbol baja a segunda, uno en el que el diario más vendido es el “Marca”, uno en el que Belen Esteban tiene audiencias (y sueldos) millonarios. Porque tal vez, incluso sería bonito ver movilizarse en las calles a varios frikis liderados por un vendedor de humo ególatra. Tal vez sería bonito, porque al menos lucharían por lo que creen. O tal vez no lo fuera tanto, porque eso significaría que la gente se deja influenciar y manipular por el primer cantamañanas que aparece en escena. En cualquier caso, eso no pasará. O si pasa, solo tendrá “relevancia” y “visibilidad” para tres o cuatro gatos como Dans, Alonso y compañía. Esto es España, para lo bueno y para lo malo.