Reveladora entrevista, en la que sorprendentemente Dans admite no tener ni idea de tecnología, y que empezó en esto “porque a su padre le tocó la lotería y le compró un ordenador”, cuando él en realidad, quería un coche para ligar (¿¡!?). Queda sin embargo inexplicado como coño entró en el Instituto de Empresa para dar clase, o mejor dicho, como consigue perpetuarse. Es gracioso ver como los dos entrevistadores, se cachondean abiertamente de él sin ningún reparo. Recomendable.