septiembre 2009


A petición popular, voy a insertar de vez en cuando alguna entrada de los extintos The Tuituza Chronicle.
Comenzaré con esta dedicada a Martin Varsavsky, puesto que como ya he dicho en más de una ocasión, este hombre me parece un misterio. En este momento sería incapaz de decir si se trata de un cancamusero más, de un vendedor de humo o de un emprendedor de éxito. Por eso me gustaría recibir opiniones desde aquí de este interesante personaje.

La entrada original, cortesía de Google reader:

– Esto parece importante:

La Web 3.0 será la Web Visual

Hace ya varios años que me vienen haciendo la misma pregunta en las distintas conferencias en las que participo y para la cuál, hasta ahora, no tenía una respuesta concreta: ¿quién sucederá a la Web 2.0? ¿Qué viene luego de los contenidos generados por los usuarios o del P2P? Ahora estoy bastante seguro que será la Web Visual, entendiendo visual como lo opuesto a las webs basadas en textos. No estoy diciendo que en Internet no habrá más textos o que el texto va a morir, pero si creo que su importancia como el motor principal de Internet está decreciendo, mientras que todas las otras formas de comunicación audiovisuales están aumentando rápidamente. Y esto es a lo que llamo la Web Visual.

– Parece pero no, sólo es otra gilipollez.

– Hay pasajes impagables:

cuando ahora leo un libro los encuentro faltos de imágenes y hasta aburridos en algunas partes, sobre todo en aquellas que explican con un largo texto algo que podría ser mejor representado con una imagen.

Tranquilo, Martín, no desesperes, dentro de poco, “El guardián entre el centeno” versión fotonovela.

– ¿Le compramos un cómic? O mejor un cuento troquelado.

– Confío en que las instrucciones de la fonera vengan bien ilustradas.

– ¿No está un poco grande como para decir que lo aburren los libros sin dibujitos?

– Ya lo comentamos aquí cuando el capachuchos se puso a hablar de qué error había cometido grabando vídeo en baja calidad: está preparando la cabeza de la gente para que le compren la fonera con esteroides, pegatinas en plan “web visual designed” incluidas.

– Está claro que el capachuchos no ha leído “Farenheit 451” y que de haberlo hecho… ¡Está con los bomberos! No hay nada como una buena hoguera.

– ¡Martín va con los FONberos!

– ¿Será el nuevo logo de la FONbera una salamandra?

– Y una tele interactiva con gente gritándose unos a otros cosas sin sentido y ya lo tenemos servido.

– Cuando publiques el post estas referencias no las va a entender nadie.

– Somos unos pedantitos…

– ¿Le regalamos la peli de Truffaut? Sería el círculo dentro del círculo, o la implosión de la ironía.

Ventana externa
– ¿Está diciendo Martín que los blogs personales pasarán a ser videoblogs? ¿Un tío leyendo su rollo a la webcam como la pintamonas? Joder, espero que no, a ver cómo coño haces una lectura diagonal en un Reader con 50 videoblogs… Y conmigo no contéis, ¿eh?, que tengo muy mal primer plano.

Nuestros gurulollas favoritos se esfuerzan día a día por mostrarnos la viabilidad de sus modelos de negocio, casi todos ellos basados en menor o mayor medida en el concepto de la publicidad on line, la publicidad en la web, en los blogs, en definitiva, la publicidad 2.0. Entrada tras entrada de sus blogs, intentan convencernos de las excelencias del nuevo modelo publicitario. Que si se adapta mejor al target, que si es una maravilla en cuanto a la segmentación, que si garantiza un mejor retorno de la inversión publicitaria, que si es la publicidad del futuro, que silos medios tradicionales no se enteran de nada, que si que cuando que se den cuenta las empresas del chollo que representa la publicidad en sus medios ya no contratará publicidad tradicional ni el tato, y un larguísimo etcétera que no me cansaré en reproducir. Pero…¿en que han quedado todas estas promesas de revolución en el mercado de la publicidad? Pues en mi opinión, hasta ahora, no en demasiado. O no en mucho más de lo que fueron en el principio. O no en más de lo que alguien con dos dedos de frente pudo imaginar que serían desde el principio. Porque, sin ánimo de ser exhaustivo, me gustaría enunciar los motivos por los cuales la publicidad en Internet no acaba de despegar, y ni mucho menos alcanzar los niveles que predicaron y predican los gurús de lo 2.0.

  • Los anunciantes no pueden confiar en una publicidad con la que ni siquiera tienen la garantía de si los usuarios van a acabar recibiendo el mensaje. Muchos navegadores bloquean los pop ups, los banner y los contenidos publicitarios sin precisar siquiera la intervención del usuario. ¿Como puede pagar una empresa por algo que ni siquiera está segura de si llegará a su target? Y no es cuestión de penetración, es cuestión de que en muchas ocasiones se paga por nada. Al menos la publicidad tradicional llega a la audiencia (los carteles publicitarios son vistos, la publicidad en la prensa también, a menos que al lector le de por arrancar páginas, en televisión lo mismo, salvo que se haga zapping, algo que han solucionado las cadenas de televisión pactando los cortes publicitarios para hacerlos coincidir en la mayoría de las cadenas a las mismas horas).
  • El usuario ha desarrollado una capacidad para filtar la información no relevante que se le ofrece. ¿Quien presta atención a la publicidad que aparece en los laterales de las webs? Y si esta publicidad aspira a no pasar desapercibida teniendo en cuenta este mecanismo de filtrado, tiene que pasar a colocarse en otro sitio (en medio de la información considerada como relevante por el usuario -intersticiales, pop ups- ). Pero entonces esta publicidad pasa a ser considerada molesta y no deseada por el usuario, es decir, intrusiva. Con lo cual se llega a un bucle sin salida, a una pescadilla que se muerde la cola: si la publicidad es discreta, pasa desapercibida, y si no pasa desapercibida, es intrusiva. Conclusión: el margen para llegar a una publicidad útil para el usuario es muy estrecho y muy difícil de conseguir. Imbéciles como Enrique Dans, se preguntan en entradas como esta por qué los anunciantes están volviendo a la era de la publicidad agresiva del principio de Internet. ¡Pues porque pasada la estupidez de la fiebre de lo gratis total las empresas necesitan un retorno de sus inversiones publicitarias, y que estas no acaben siendo un “pagar por no ser visto”! Sin embargo, muchos se niegan a ver esa evidencia, aunque como siempre no creo que Dans sea tan tonto como para no llegar a esa conclusión, solo que por intereses personales, no le conviene admitirla.
  • La promesa de la “publicidad inteligente y adaptada al target” todavía no es más que eso, una promesa. Para ello solo hace falta escribir una correo en gmail, y despollarse con la publicidad patrocinada de los laterales, que intenta interpretar nuestros intereses en función de las palabras que escribimos en el correo (aparte de que la sensación de ser “espiado” por google no es que sea muy agradable tampoco). Lo mismo cabe decir del los ad-sense de google. Da risa ver como por ejemplo, si intentamos buscar una casa rural en la provincia de León, seguramente google nos muestre publicidad del Seat León. Inteligente y adaptado al target, por los cojones.
  • La publicidad en Internet se ha ido ganando una mala fama en ocasiones merecida, a base de buscar el click fácil que en la mayoría de las ocasiones llevaba a sitios de dudosa procedencia, o que directamente engañaban al usuario, llevándolos a sites que no guardaban la mas mínima relación con el contenido del banner. Y esto van a tener que solucionarlo las agencias con juego limpio, ahora bien, eso no se conseguirá en dos días.
  • La publicidad insertada en la web 2.0 puede entrar en contradicción con el contenido generado por el usuario, irritando con razón a los anunciantes. Cuelgo mi publicidad en Xataka, por decir algo, y a 20 pixeles de mi banner hay un comentario de un usuario poniendo a parir mi producto, la mayoría de las ocasiones sin conocimiento de causa y por la mera afición de llevar la contraria a otros usuarios del blog. ¿Usted como empresa pagaría por eso?.
  • La excesiva segmentación, con el lógico agotamiento y desgaste de algunos soportes, va implicando que aunque se intente adaptar el mensaje y la publicidad al target, este target va a ser cada vez más pequeño. Una red de blog segmenta por temas, de acuerdo. Pero esa misma segmentación le va a hacer imposible llegar a más público “generalista”. Si segmento mucho es posible que mi mensaje llegue a un target más adecuado a mi perfil, pero a costa de que el total de audiencia del target objetivo disminuya constantemente. Las redes de blog, segmentan porque no les queda más remedio. Si quieren maquillar sus estadísticas para mostrar un gráfico creciente de usuarios únicos y páginas vistas, lo único que pueden hacer es añadir blogs temáticos a sus redes (les es muy difícil aumentar la audiencia en los blogs consolidados). Pero eso tiene un límite, que llegará cuando el crecimiento de Internet se estabilice, y ya no les sea posible segmentar más. Entonces llegará el declive de las redes de blog (ahora todavía estan llegando a su valle, en términos generales).
  • Un punto relacionado con el anterior, es que en los datos de audiencia que ofrecen las redes de blogs (por ejemplo Weblogs SL o actualidad blog) se usa el truco de la segmentación infinita para maquillar las estadísticas y mostrar una gráfica “siempre o casi siempre creciente” de audiencias. ¿Cómo se puede comparar el tráfico de por ejemplo, El Mundo, con el de Weblogs SL?. Weblogs es una red de blogs, con blogs de las temáticas más dispares posibles. Es una falacia presentar sus datos de tráfico como un total sumado de la red de blogs. Es hacer un uso interesado de la segmentación. Segmentan para llegar a su target, pero luego suman las audiencias segmentadas. ¿Pero eso cómo se come? Sería como que en los estudios de medios se sumaran las tiradas de Muy Interesante, Hola, Pronto y Más Allá, para concluir que la tirada y audiencia totales de un grupo ficticio que las aglutinara, es la simple suma de las tiradas de las citadas revistas tomadas individualmente.

Por todo ello, cuando reflexiono sobre la publicidad en Internet, llego a la conclusión de que tiene los mismos problemas que la publicidad tradicional de toda la vida: se va a convertir en una lucha por las audiencias, más despiadada si cabe que en los medios tradicionales, debido a la avalancha de información que se genera en Internet, y a la ausencia de barreras de entrada. Por eso, se me viene a la cabeza una frase del ricachón de la burbuja inmobiliaria conocido como “el Pocero”. Una vez este personaje dijo en una entrevista a Carlos Herrera que los periodistas ya no eran periodistas, que se habían convertido en “vendedores de periódicos”. Y tristemente llevaba razón. En el momento en que la publicidad en Internet arranque de verdad (cosa que tarde o temprano hará), Internet ya no estará poblada de bloggers, sino de vendedores de blogs, ni de webmasters, sino de vendedores de webs. Es decir, habrá perdido su independencia para convertirse en un mercado, que servirá a los intereses de los de siempre.

Esa será la revolución 3.0, que nos intentarán vender como siempre, como otra cosa.

mac_os_x_leopard

Como prometí nos vamos a la otra cara de la moneda de mi historia como switcher. Aunque tal vez no cabría hablar de “switcher”, en el sentido de un usuario que se cambia de Pc a Mac, porque en realidad soy usuario de ambos sistemas. Y creo que por esa razón soy de los que echan de menos algunas características de Windows en Leopard y al contrario. Porque desde que los Mac llevan dentro procesadores Intel, eso es en realidad lo que marca la diferencia de cara al usuario. Y diferencias hay, aunque a primera vista el manejo de un PC con Windows sea muy similar al de un Mac con Leopard. Y es que por mucho que me digan los fanáticos de Mac, en mi opinión Apple no remata las funcionalidades de su SO. Como todo el mundo dice, es muy bonito (aunque sobre gustos colores) y muy fácil de manejar. Y puede que sea verdad. Pero cuando uno lleva trabajando con él un cierto tiempo, se da cuenta de que algunos mitos que corren sobre Leopard, no son más que eso, mitos. Uno de ellos es que los Mac nunca se cuelgan. Yo nunca fui tan ingenuo como para creer una afirmación tan absurda como esa, pero creía al menos que Leopard sería más estable que digamos Windows Xp (que ya lo es, y mucho en mi opinión). Pero remitiéndome a las pruebas, empiezo a albergar la sospecha de que en ese sentido Xp y Leopard andan muy parejos. Decir por ejemplo, que a los pocos días de uso, el Finder se colgó sin motivo aparente, y que alguna que otra vez, al insertar tarjetas SD pasa también lo propio. Las aplicaciones también se cuelgan de vez en cuando. Es decir, que no noto ninguna mejoría en este aspecto respecto de Xp, que repito, en mi opinión es el mejor SO que Microsoft ha lanzado en toda su historia. Pero también hay ciertos detalles de Leopard que me irritan bastante. Uno de ellos, que las ventanas solo se pueden redimensionar en la esquina inferior derecha de las mismas, lo que resta maniobrabilidad cuando por ejemplo, tenemos muchas abiertas. Por otro lado, no existe la posibilidad de maximizar las ventanas a pantalla completa (increíble pero cierto), salvo instalando un plug in, que yo todavía no he sido capaz de ejecutar (me pide una librería de no sé que que todavía no he encontrado), ni de realizar mosaicos verticales u horizontales. Al mismo tiempo, una aplicación suele desplegar más de una ventana al ejecutarse, quedando todas ellas “a su bola”, siendo bastante incómodo en muchos casos llevarlas al primer plano u ordenarlas (por ejemplo, la versión para Mac de “The Gimp” es un desastre en cuanto a la gestión de las paletas por este motivo). También es difícil acostumbrarse a no tener todas las tareas en la barra inferior, puesto que el dock se limita a dar cuenta de los programas que se están ejecutando. Y una vez abiertos, siguen siempre en segundo plano (siendo un misterio para mi todavía los recursos que consumen así). Es también un tanto extraña la manera en la que se usa el shortcut cmd+tab para pasar de una aplicación a otra (como en Windows), puesto que solo nos ofrece la barra de menu principal del programa en cuestión, pero no nos abre ninguna de sus ventanas (aunque he de admitir que tal vez esté haciendo algo mal, o simplemente desconozca como se hace). Sin embrago, lo que no admite discusión es que la variedad de programas en general para Mac (y de videojuegos en particular, aunque yo no sea muy jugón) es notablemente inferior que para Windows. Y es más (algo que no hubiera imaginado antes de meterme en este mundillo) las versiones para Leopard de algunos programas de Windows, son bastante más cutres que para este segundo (por ejemplo Skype, y el mencionado “The Gimp”, son bastante superiores en Windows).

Por todo ello, estoy planteándome seriamente instalar Windows 7 en una partición del Mac en cuanto esté disponible. Tal vez sea esa la única manera de tener lo mejor de los dos mundos.

TheTuituzaChronicle

Hoy hemos desayunado con el fin de la andadura del blog “The Tuituza Chronicle” que nos acompañaba en la labor de desenmascarar a la camcamusa patria. No sabemos por ahora los motivos de su cierre. ¿Presiones, amenazas de procesos judiciales, simple cansancio de sus creadores? Como podemos ver en la entrada con la que se despiden, ellos mismos no lo dejan muy claro. Aunque sospecho que puede estar relacionado con los insultos que se vertieron (tanto por parte de los creadores, como de los comentaristas) en los últimos post, que personalmente opino que sobrepasaban el límite tolerable. Eso explicaría también porque han sido borrados esta mañana los archivos del blog. Sin embargo, ha sido loable la información que han aportado (sobre todo al comienzo de su publicación), acerca de las relaciones y actividades de los personajes que solían poblar sus entradas. Desde aquí, no nos queda más que mandar un saludo a sus anónimos creadores, que estoy seguro de que más temprano que tarde nos sorprenderán con alguna nueva idea en forma de blog. Nosotros, no vamos a recoger el testigo tras su desaparición. No lo haremos porque sinceramente, no estábamos de acuerdo con la línea que estaban siguiendo últimamente desde “The Tuituza Chronicle”. Una cosa es el sentido del humor, lo jocoso, y la burla más o menos respetuosa, y otra es el ataque directo a personas, sin aportar ninguna razón o justificación para ello. Es por eso que nos proponemos seguir comentando la actualidad cancamusera, pero desde otra perspectiva, desde otro tono.

Sentido del humor…Todo del que seamos capaces, y nuestro talento y tiempo nos permitan. ¿Descalificaciones sin sentido y sin pruebas de por medio? No, porque no creemos que eso lleve a ninguna parte, salvo a la situación en la que ahora se encuentran ellos. Tuituza cometió el mismo error que la cancamusa: no reconocer los errores a tiempo, y no saber rectificar cuando se metía la pata. Ahora tal vez, ya sea demasiado tarde para ellos.

Nos hemos topado con lo inevitable: Donen Rike, en un alarde de coherencia e integridad, después de media vida pronosticando la muerte del papel, de los libros, de las editoriales, y de cualquier cosa que no tenga relación con la web 2.0, nos anuncia que va a publicar un libro…¡de papel!…¡de los que se distribuyen en las obsoletas librería!…¡de los que hay que pagar para hacerse con un ejemplar! No contento con esto, añade que su libro, saldrá bajo una licencia “Creative Commons”, sea lo que sea lo que eso significa tratándose de un ejemplar impreso. ¿Se referirá a que cualquiera podrá fotocopiarlo libremente? ¿A que él mismo será el que lo suba a las redes P2P? ¿Ambas cosas a la vez? Demasiadas dudas como siempre, que se resolverán por parte de nuestro gurú favorito también como siempre: con mucha cara dura de por medio.

La puta entrada original,titulada “Finalmente un libro”, para el que se arriesgue a leer su bazofia propagandística (mucho hijo de puta con más cara que espalda es lo que hay en este país):

libroLos que me conocéis o me leéis habitualmente sabéis que era un tema al que llevaba mucho tiempo dando vueltas. Que para un académico, para alguien que como yo dedica la mayor parte del tiempo a dar clase de una serie de temas que le encantan, el paso tenía toda la lógica del mundo, y lo único que me detenía era el hecho de tener que ponerme a buscar tiempo para ello. Lo había pensado, diseñado varias veces, había hablado con amigos sobre ello… faltaba el empujón.

Finalmente, la cosa ha terminado saliendo: en lugar de escribir el libro por mi cuenta y riesgo, y ponerme después a buscar editorial para el mismo, recibí una llamada de la Editorial Planeta, procedente de una persona a quien aprecio y con quien me parecía que me podría entender bien en esa relación editor-autor que se iba a establecer, y con un plan bastante más ambicioso de lo que yo habría podido en ningún caso diseñar para mí mismo. Y en ello, en plasmar las ideas y en darles forma, llevo aproximadamente desde finales de Julio y seguiré hasta primeros de Diciembre, fecha prevista para la entrega. El bajón de mi actividad en la red, mi escasa presencia en Twitter, Facebook, etc. se debe fundamentalmente a eso: levantarme por la mañana y poner en Twitter “en casa, escribiendo” y, varias horas después y al día siguiente (y al otro) poner de nuevo “en casa, escribiendo” no parece que sea demasiado interesante para nadie. A la pregunta “What are you doing?”, la respuesta acababa siendo siempre la misma, lo que ha hecho que últimamente actualice menos y lo haga fundamentalmente para compartir cosas que he escrito en el blog o leído en algún otro sitio. Pero es que realmente, desde hace ya bastantes semanas, lo que hago, con escasas excepciones, es eso: estar en casa escribiendo.

El libro está dirigido a la base de la pirámide, al lector que ve la tecnología como un batiburrillo de cosas que le provocan confusión, inquietud, inseguridad y hasta miedos de diversos tipos. A ese público que no sabe cómo reaccionar cuando ve venir novedades en la tecnología, que no entiende todas esas cosas que hacen que alguien retuerza esas leyes de los negocios que creía escritas en piedra, inalterables. A ese que considera todo este mundo como algo “extravagante” o “excéntrico”, pero que va viendo cómo, progresivamente, adquiere una relevancia cada vez mayor, y se siente perdido ante él. Un libro dirigido a personas que necesiten entender los cambios del entorno, porque no se resignan a considerarse perdidos en él, a verse como parte de una especie de “generación perdida”. Que intentan replantearse – o pensar si deben replantearse – su sitio en un modelo de sociedad, empresa o economía que está cambiando a gran velocidad. No escribo por tanto para los lectores habituales de mi blog, al menos esta vez. Para ellos, como mucho, habrá algunas píldoras que posiblemente apreciarán (o no, aunque como mínimo discutirán 🙂 pero anticipo que seguramente se encontrarán con que la mayor parte de lo publicado son argumentos y explicaciones que ya han leído anteriormente aquí o escuchado en muchas de mis clases o conferencias, aunque finalmente la decisión que tomé fue la de no tomar ningún material escrito anteriormente y partir de papel – bueno, de pantalla – completamente en blanco.

El libro se publicará con una licencia Creative Commons, y significará la primera experiencia de Planeta en este ámbito. Por ahora, lo que puedo decir de la experiencia es que escribir con la disciplina que precisa un libro es decididamente mucho, mucho más complicado que hacerlo con la libertad que proporciona un blog. Que la cosa va avanzando, aunque lentamente, y que si no doy muchas señales de vida en los próximos dos meses, ya sabéis donde estoy. Mantendré (espero) el nivel de actividad en el blog, porque me realimenta mucho y me da ideas cada día, pero he reducido sensiblemente todo el resto de mi actividad. Iré compartiendo algunas cosas a medida que tengan forma definitiva – por ahora, ni el título lo es – y apoyándome en la inmensidad de material que han generado más de seis años de blogging prácticamente ininterrumpido, y de los que muchos de vosotros formáis parte activa y cotidiana.

Y sin más, me vuelvo a sumergir…

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Como aficionado a la informática desde que era un niño, siempre había sentido una curiosidad especial por los ordenadores de Apple. Máxime cuando en los foros y blogs que hablan sobre esta marca, las opiniones que se encuentran son de lo más enfrentadas: defensores a ultranza, o detractores con la misma intensidad. La cantidad de información “2.0” (generada por el usuario) es tan grande que a uno le es imposible aclararse y saber quien está diciendo la verdad realmente. Es por ello, que desde que adquirí un iPod touch hace unos meses, rondaba por mi cabeza la idea de adquirir uno de estos ordenadores, para comprobar de primera mano la veracidad o falsedad de los cientos de opiniones que llevaba leídas hasta la fecha sobre los productos de la manzanita. Finalmente, esa idea se materializó cuando me hice con un MacBook Pro de 13,3 pulgadas, en su modelo básico.

Después de unos meses con él, me gustaría compartir con vosotros las sensaciones que tengo al haber empezado a usar mi Mac, desde la perspectiva de un usuario que como yo, siempre había usado PCs con Windows (si no contamos los ordenadores de 8 y 16 bits con los que me inicié en esto de la informática, más concretamente un Spectrum, un C-64 y un Atari 520st).

La primera sensación que tuve al ponerme a teclear con mi nuevo Mac, fue la de que el teclado era absolutamente sólido y sin ningún balanceo. Es sin duda, uno de los mejores teclados en portátiles de los que he probado. La sensación de robustez es asombrosa, y además el nuevo modelo de MacBook Pro lleva la pijada de que el teclado se retroilumina para facilitar la escritura en condiciones de poca iluminación. En mi opinión, un gran punto a favor de este ordenador. Como punto negativo del teclado, decir que para mi gusto, la tecla de intro tiene una forma y está colocada en una disposición un tanto chocante para los usuarios de PC (en concreto la veo algo pequeña, y no tiene la característica forma alargada en horizontal). Sin embargo no es difícil acostumbrarse a pulsarla una vez que se lleva usando el teclado unas semanas. Supongo también que en algunas ocasiones, esta colocación un tanto inusual, evitará que se pulse la tecla accidentalmente.

Otro agradable detalle es el trackpack, que es de un tamaño bastante más grande que el habitual, y que además es multitouch, lo que viene muy bien en un portátil, porque puede configurarse para realizar las funciones más habituales dentro del SO, como hacer scroll vertical y horizontal, volver a la página anterior en Safari, ampliar las fotos en plan iPhone, y algunas otras que pueden personalizarse. Para mi, es uno de los pocos trackpack (por no decir el único) que hace que no se eche demasiado de menos el ratón a la hora de moverse con el cursor y realizar las funciones propias de éste.

Mención especial merece la pantalla de este nuevo modelo, de una calidad en cuanto a contraste y brillo más que sobresalientes. Al menos en mi opinión es de lo mejor que he visto en un ordenador de estas características, equipada además con una webcam que ofrece también una calidad de imagen extraordinaria.

En definitiva, las primeras sensaciones con este ordenador fueron muy buenas. Sin embargo, también me gustaría comentar algunos aspectos que no acaban de convencerme del SO (Leopard), pero eso ya lo dejo para próximas entradas.

Ruiz de Querol, profundiza en el caso Skype, descubriendo como es habitual la hipocresía de los que él llama acertadamente “los apóstoles del free”:

Se ha hecho público estos días que los fundadores de Skype han presentado una demanda contra eBay (la empresa a quien vendieron Skype) por un litigio de propiedad intelectual de porciones de la tecnología que utiliza esa empresa de telefonía (y video) por Internet.

Ya describí el transfondo del asunto en una entrada anterior. Antes de Skype, esos personajes fundaron Kazaa, que creció a base de promover y facilitar las descargas ‘free‘ de música, estuvieran o no de acuerdo los propietarios legales de ésta. Utilizaron (brillantemente) la tecnología P2P que habían desarrollado para crear Skype, que eBay compró después (algo que nunca entendí) por 2.600 millones de dólares. Con este historial, ahora demandan a su ex-empresa, pidiendo una indemnización por daños de hasta 75 millones de dólares diarios!!!.

Recojo la noticia porque me parece que hay más de un hipócrita entre los que tanto defienden la causa del ‘free‘, incluyendo los sujetos de referencia. Espero además con curiosidad ver cómo la recogen (si es que se atreven a hacerlo) los ‘ilustrados-TIC‘ que defienden las virtudes del software libre y reiteran el mensaje de la necesidad de rebajar los derechos de los titulares de propiedad intelectual. Al fin y al cabo, copiar el software de Skype tiene el mismo coste marginal que copiar música o videos:  cero.

Desafortunadamente, como comprobamos día a día desde aquí, en España, aunque a un nivel mucho más cutre, parece que cunde el ejemplo.

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