“If you try speed humps or disconnections for peer-to-peer, people will simply either disguise their traffic or share the content another way. It is a game of Tom and Jerry and you will never catch the mouse. The mouse always wins in this battle and we need to be careful that politicians do not get talked into putting legislation in place that, in the end, ends up looking stupid”

“Si intentas imponer limitaciones o desconexiones para el P2P, la gente simplemente ocultará su tráfico o compartirá los contenidos de otras maneras. Es un juego de Tom y Jerry, y nunca conseguirás coger al ratón. El ratón siempre gana en esta batalla, y tenemos que tener cuidado para que los políticos no sean influenciados para aprobar leyes que, al final, siempre acaban pareciendo estúpidas”

(vía Slashdot).

Lo dice Charles Dunstone, el CEO de Carphone Warehouse, en reacción a las recientes medidas del gobierno británico optando por reducciones en la velocidad en lugar de la desconexión de quienes utilicen redes P2P. Una medida que se está hablando también en España a instancias de esa Coalición de Intermediarios Neoluditas que se creen Creadores, y que vuelve a demostrar su escaso o nulo conocimiento del entorno de la red (no hay más que observar su nula presencia en la misma, o la “página web” de su presidente, Aldo Olcese).

Pero en España, no solo los neoluditas culturales resultan peligrosos. Lo que verdaderamente llama la atención en España es la presencia de una entidad como Redtel, que supuestamente representa los intereses de Telefonica, Orange, Vodafone y Ono (apunta estos nombres por lo que pueda venir), y que en lugar de actuar como Charles Dunstone y su ISP, TalkTalk, o al menos como esos ISP norteamericanos que deciden mantenerse al margen de propuestas similares de la RIAA, se dediquen a coquetear con los neoluditas en negociaciones que van claramente en contra de los intereses de sus clientes. Clientes que, cuando vean venir medidas como las que se anuncian, no olvidarán quién estuvo ahí.

Las “reducciones de velocidad” no son una solución mejor, ni menos mala. Si un ISP quiere libremente ofrecer una tarifa con límite de descarga total que a partir de una cantidad de información descargada por el usuario rebaje su velocidad, que lo haga, y que el mercado decida sobre su oferta en libre competencia con otros. Pero que sea a partir de los bits totales descargados, no en función de si se utiliza un protocolo u otro. Porque para saber si se utiliza un protocolo u otro tienes que espiar al cliente, vulnerar la neutralidad de la red y convertir Internet en algo diferente a lo que Internet es. Si admitimos la rebaja de velocidad en función del protocolo utilizado o de la naturaleza de lo descargado, lo que venga después será mucho peor.