La AEDE, Asociación de Editores de Diarios Españoles, lanza la enésima fase de su campaña de intimidación afirmando que va a llevar a los tribunales a todos aquellos que se atrevan a utilizar sus contenidos en Internet, cargando especialmente las tintas en el caso de servicios comoGoogle News, un tema del que ya hemos hablado en alguna otra ocasión.

En el fondo, lo que quiere AEDE no es llevar a nadie a los tribunales – de querer hacerlo, ya lo habría hecho hace mucho tiempo – sino obtener un acuerdo con contraprestación económica cifrado aproximadamente en medio millón de euros anuales con efecto retroactivo desde el inicio del servicio, por lo que según ellos constituye una “utilización de su propiedad intelectual”. Pero veamos, según las mentes pensantes de AEDE, qué es eso que Google News hace y que, según ellos, constituye una utilización de su propiedad intelectual que debe, por tanto, pasar por caja. Echemos un vistazo a Google News, y maravillémonos de la lógica mental de AEDE y de su comprensión de lo que es la red:

En primer lugar, Google News es un servicio de adscripción voluntaria. Si un diario considera que, por las razones que sea, no quiere estar en él, no tiene más que pedirlo, y será eliminado con prontitud. De hecho, no tiene ni que pedir su exclusión: puede sencillamente dar el paso unilateral de incorporar a sus páginas atributos como NO INDEX, NO ARCHIVE o NO SNIPPET, que inmediatamente evitarían su uso por parte de este tipo de servicios. Obviamente, no lo hacen. Y no lo hacen porque, aunque protesten, les encanta el flujo de tráfico que proviene de allí hacia sus noticias. Es más, a los editores de las versiones online de los mismos diarios que tanto amenazan con la acción judicial se les ponen los pelos tiesos solo de pensarlo. En segundo lugar, Google News es un servicio que reproduce únicamente el titular y la primera frase (snippet) de cada artículo reflejado, que aparece en todos los casos acompañado por un vínculo al original en el medio correspondiente. No “se apropia” de la propiedad intelectual de nadie, sino que la referencia, con la adecuada indicación de su procedencia y un vínculo a la misma.

¿Qué es lo que pretenden, por tanto, los editores de periódicos? Lisa y llanamente, que Google News les pague por vincularlos. En su ceguera, creen que su contenido es tan central en Internet, que nada podría existir sin ello, y que por tanto todos debemos pagarles por referenciarlo. Interesadamente confunden la reproducción del contenido con la referencia al mismo a través de un vínculo. Y lo de Google News, por supuesto, es únicamente el primer paso: en realidad, la demanda no va contra Google News, sino contra todos los que en muchas ocasiones hacemos lo mismo: comentar y vincular sus contenidos. Según la torpe mentalidad de AEDE, un vínculo no es una bendición, sino alguien que se aprovecha de sus contenidos. Para ellos, vincular no debería ser libre, habría que pedir permiso, y por supuesto, depositar el importe correspondiente. Pero tienen un problema: Internet no funciona así. Ante tal evidencia, el recurso de AEDE es utilizar su maquinaria propagandística para intentar amedrentar con la amenaza de un proceso judicial aireado en todos los medios, como si eso fuese a ayudarles a crear un estado de opinión favorable a sus posiciones.

Bajo ningún concepto debería Google ceder a la presión de la AEDE. No hay ninguna posibilidad de negociación, porque no se trata de un tema de negociación, sino de concepto. Si los medios de AEDE no quieren estar en Google News, que se den de baja. Si quieren estar y recibir visitas desde allí, que estén. Pero que no me vengan con estupideces de que Google, por el hecho de apuntar con vínculos hacia “sus” noticias (que en muchos casos, además, provienen de notas de agencias), debe pagarles. Porque si Google cediese, los siguientes somos todos los que vinculamos hacia esos medios y los utilizamos como una fuente más, como siempre se ha utilizado la información en Internet. La (supuesta) demanda con la que tanto amenaza AEDE no es contra Google, sino contra los principios más básicos del uso de Internet. Contra el derecho a vincular, contra la posibilidad de lanzar un enlace al contenido que a uno le venga en gana. Es una amenaza contra todos. Solo pensar cómo pasaría a ser la red si un juez diese la razón a semejante demanda hace que a cualquier usuario de la red le entren sudores fríos: una red en la que el mismísimo acto de vincular ya no es libre, sino que debe hacerse mediando un permiso y un acuerdo económico por el uso de la propiedad intelectual del vinculado. Una cosa así, que jamás se le ocurriría a alguien que mínimamente conociese el funcionamiento de la red, no es una pretensión: es directamente una majadería.