I’m a guy who doesn’t see anything good having come from the Internet. Period. Why? Because people feel entitled to have what they want when they want it, and if they can’t get it for free, they’ll steal it.”

“Soy una persona que no ve nada bueno que haya venido de Internet. Punto. ¿Por qué? Porque la gente se siente con derecho a tener lo que quieren cuando quieren, y si no pueden obtenerlo gratis, lo roban.”

lyntonDicho por Michael Lynton, CEO de Sony Pictures Entertainment. Que no os sorprenda. Así es exactamente como piensan todos estos patéticos personajes. Los mercaderes de la cultura, acostumbrados a que para obtener cualquier cosa, hubiese que pasar por su caja y pagar su portazgo, porque no había ninguna forma más eficiente de distribuir las cosas. Todos los que vivieron y crearon imperios industriales en épocas anteriores a Internet y ahora se ven desintermediados por su existencia, desearían, en realidad, que Internet, esa “terrible lacra”, no hubiese existido nunca. Internet, sin duda uno de los mayores avances de la innovación humana capaz de revolucionarlo todo, visto como “maldición”, como auténtica “plaga bíblica”. Algo que desearían poder “eliminar”, “retirar de la circulación”, o “controlar”. El progreso de todos, supeditado al negocio de unos pocos. “Vamos a cambiar Internet, porque tal y como está, no nos conviene”. Impresionante.

La percepción asusta por lo distorsionado, por lo tristemente enfermizo y megalomaníaco de su naturaleza. Palabra por palabra, la frase no tiene desperdicio. Uno, si no ves nada bueno que venga de Internet, háztelo mirar: es un auténtico paraíso donde todo está al alcance de un clic. Aunque claro, es posible que pienses que, en realidad, es que no hay NADA bueno en el mundo salvo lo que tú vendes. Toda la cultura, el conocimiento, las interacciones entre las personas, las conversaciones… todo para ti es basura si no es comercializado a través de tu canal. Dos, ¿obtener lo que se quiere, cuando se quiere? Por supuesto, ese es el ideal que todos deberíamos desear: eliminar intermediarios inútiles y obtener lo que queremos cuando lo queremos, algo que es bueno para todos salvo para quien quiere arrogarse el derecho de ser el que nos lo sirva en exclusiva, poniendo además el precio. Tres, ¿robar? No, nadie roba nada. Nada desaparece de su sitio, ni se discute su atribución o autoría. Simplemente, está ahí, en el aire, y accedemos a ello, como es natural, sin plantearnos ninguna de esas ridículas barreras artificiales, puertas en el medio de la nada, que pretendes imponernos mediante leyes que, a día de hoy, han perdido completamente su sentido y necesitan ser completamente redefinidas.

¿No ves nada bueno que venga de Internet? Entonces, ni lo ves, ni lo verás, ni es posible explicártelo. Sería como explicar álgebra a un niño de tres años. Déjalo. Lo mejor que puedes hacer es retirarte y dejar paso a otra generación que sea capaz de entender el entorno que le ha tocado vivir.