openforquestionsComo un “Tengo una pregunta para usted“, pero a lo bestia: en lugar de cien ciudadanos escogidos por TNS-Demoscopia, la participación proviene en este caso de cualquiera que pueda acceder a Internet, registrarse, y apuntar con su navegador hacia Open for Questions, la página que el Gobierno de los Estados Unidos ha preparado para recoger de manera abierta las preguntas en una plataforma de filtrado colaborativo e el más genuino estilo de Digg, Reddit o Menéame. Por el momento – la página está abierta desde el pasado martes y se cierra este jueves – han participado más de sesenta y siete mil ciudadanos, que han formulado más de setenta y tres mil preguntas, y emitido más de dos millones setecientos mil votos. El jueves a las 11:30, el Presidente Obama dará un discurso en el que se espera que responda a muchas de las preguntas planteadas.

La página constituye un experimento de primera magnitud en la gestión de la participación ciudadana, a la que muchas instituciones o partidos políticos deberían prestar atención: la mejor traslación que he visto hasta el momento del ágora ateniense a nuestros días, y desarrollada además con un derroche de simplicidad. Las preguntas pueden enviarse en modo texto o vídeo, y son sometidas a la votación positiva o negativa de los participantes en el sitio, que pueden emitir un “like”, un “don’t like” o un “Flag as inappropriate”. La herramienta ha sido desarrollada por el equipo de Presidencia utilizando Google Moderator, una aplicación construida sobre App Engine y que se utiliza habitualmente en la empresa para desarrollar sesiones de preguntas y respuestas (Q&A) con los directivos e invitados. En esta ocasión, como comentan en el blog oficial de Google, la herramienta es puesta a prueba y escalada hasta el extremo.

Las páginas de filtrado colaborativo sufren problemas por todos conocidos: iniciativas más o menos coordinadas de grupos de interés que quieren promocionar sus preguntas, ataques de trolls, etc. y, por otro lado, como detalla un buen artículo de Wired al respecto, el Gobierno tampoco puede usar cualquier tipo de herramienta: no puede recopilar información sobre los participantes de una manera que pueda considerarse intrusiva, ni discriminar o eliminar determinadas preguntas sin correr el riesgo de ser acusados de censura. Por el momento, el primer grupo en organizarse para lograr hacerse oír en la página han sido los activistas pro-legalización de la marihuana, que han inundado el sitio con preguntas referentes al tema y se votan entre ellos para elevarlas a la categoría de las más votadas: todo ello, no lo olvidemos, en un debate sobre economía donde tal cuestión tiene entre poca y nula relevancia. Tales iniciativas, en cualquier caso, chocan con la voluntad de los ciudadanos interesados en un debate legítimo, que votan negativamente aquellas preguntas que consideran irrelevantes, al tiempo que promocionan aquellas que les parecen interesantes. Los mecanismos de dicha participación, acompañados por los criterios que el Presidente muestre a la hora de escoger las preguntas – no se ha revelado si escogerá sobre las más votadas aquellas que le parezcan más interesantes, si contestará en orden de relevancia o si simplemente responderá aquellas en las que tenga posibilidad de mencionar políticas que su administración haya avanzado.En cualquier caso, hablamos sin duda de un nuevo tipo de política, apoyada en herramientas tecnológicas, para pulsar la participación ciudadana y responder a la misma con eficiencia. Un gobierno con orejas, un experimento más que interesante – aparte del gustazo que es ver a una institución del calibre del Gobierno de los Estados Unidos experimentando con semejante tranquilidad – y una iniciativa que seguramente veremos muy pronto en muchos otros sitios.