ceoUn artículo de Matthew Fraser y Soumitra Dutta en la siempre influyente Forbes, Yes, CEOs Should Facebook And Twitter vuelve a traer a discusión el papel de este tipo de herramientas de redes sociales, blogs o microblogging en la empresa contemporánea: mientras muchos escépticos todavía ven este tipo de herramientas como formas modernas y sobrevaloradas de perder el tiempo, los estudiosos de la comunicación corporativa las perciben ya como una auténtica mina de oro que entronca perfecta y lógicamente con el papel del CEO: liderar, comunicar, motivar y transmitir la reputación de la empresa.

Los ejemplos van siendo ya abundantes desde que Jonathan Schwartz escribiese aquel artículo, If you want to lead, blog ($) en Harvard Business Review en Noviembre de 2005, la evidencia se empieza ya a acumular: el CEO no puede seguir renunciando a herramientas de comunicación como éstas, capaces de generar imagen, canales de comunicación bajo el control de la propia compañía o relaciones de fidelidad en ocasiones sumamente interesantes. El CEO “acartonado”, que solo habla a través de su departamento de comunicación corporativa, es cada día más algo característico del siglo pasado, en un mundo en el que todos aquello con una responsabilidad en la comunicación, incluyendo políticos, utilizan cada día más este tipo de herramientas de comunicación directa. En el fondo,Cluetrain Manifesto en estado puro. El artículo de Forbes está bien argumentado, posee numerosos ejemplos buenos y malos, y promete llevar este tipo de consideraciones a la mesa del Director General. Al menos, a las de aquellos que quieran adaptarse a su tiempo…